Remontadas históricas en las semifinales sellan el duelo sudamericano.
El baloncesto de Sudamérica se robó el espectáculo en el FIBA AmeriCup 2025. Tras una jornada de semifinales cargada de emociones en Managua, Nicaragua. Brasil y Argentina, los dos titanes del continente, se enfrentarán por la corona en una final que promete ser épica.
La noche se pintó de azul y verde con dos victorias que silenciaron a potencias como Estados Unidos y Canadá, un claro mensaje sobre el resurgimiento del poderío regional.
El drama comenzó con el duelo entre Brasil y Estados Unidos. Los norteamericanos, con un inicio arrollador, tomaron una ventaja que parecía insuperable: llegaron a tener una diferencia de 20 puntos en el tercer cuarto.
Sin embargo, el equipo brasileño no bajó los brazos y, liderado por la figura estelar de Yago Santos, protagonizó una remontada para la historia. El base, con una actuación monumental de 25 puntos y 12 asistencias, se convirtió en la chispa que encendió la reacción de su equipo.
Brasil anotó 54 puntos en la segunda mitad y mostró una efectividad letal, encestando el 55% de sus tiros de campo. Estados Unidos, en cambio, se desinfló por completo, bajando su rendimiento del 53% al 30% en la segunda mitad. Con un marcador final de 92-77, Brasil aseguró su pase a la final, en busca de su quinta corona continental.
Por el otro lado de la llave, Argentina demostró su solidez y experiencia ante una Canadá que llegaba con chapa de favorita. El equipo albiceleste, con un inicio dominante, limitó a su rival a solo nueve puntos en el primer cuarto y construyó una ventaja cómoda que superó los 20 puntos en el tercer parcial.
Aunque los canadienses intentaron una reacción tardía en el último cuarto, la diferencia era ya insalvable. El motor ofensivo argentino fue José Vildoza, quien con 26 puntos, seis asistencias y siete triples encestados, guió a su equipo a una victoria contundente de 83-73.
Con este triunfo, Argentina no solo avanza a la final, sino que también extiende su dominio histórico sobre Canadá en el torneo, sumando 15 victorias en 21 enfrentamientos.
La República Dominicana, que había cerrado la fase de grupos invicta y con la moral en alto, se quedó en el camino en los cuartos de final, eliminada precisamente por Brasil en un partido muy disputado. Ahora, mientras Brasil y Argentina se alistan para el gran choque por el título, Estados Unidos y Canadá se enfrentarán en el partido por el tercer lugar.