Congreso de EE. UU. mantiene bloqueo político que frena normalizar relaciones diplomáticas bilaterales
La exembajadora dominicana en Washington, Sonia Guzmán de Hernández, lanzó una advertencia clara: la ausencia de un embajador estadounidense en República Dominicana, que ya se prolonga por casi cinco años, no responde a fallas en las relaciones bilaterales, sino a la guerra política interna en el Congreso de Estados Unidos.
Según explicó en el programa D´Agenda, la diplomática aseguró que esa parálisis comenzó con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, cuando distintos grupos de poder presionaban por imponer nombres distintos para el cargo. “Unos querían una persona, otros a otra, y al final todo se frustró en el Congreso”, dijo Guzmán.

Lucha de intereses mantiene vacía la legación diplomática
En su repaso histórico, recordó que la situación coincidió con la pandemia del coronavirus y con el cambio de administración. Durante el mandato de Donald Trump, el país contó con Robin Bernstein, a quien describió como “extraordinariamente buena” y cercana al pueblo dominicano. Pero con Biden, el puesto quedó vacío.
Hoy, ya con los republicanos nuevamente en el poder tras las elecciones de 2024, Guzmán advierte que el bloqueo continúa, aunque con un matiz distinto: “ahora es una lucha de intereses políticos”, subrayó.
La exfuncionaria aclaró que ese estancamiento no tiene nada que ver con República Dominicana, aunque sí proyecta un impacto negativo en la imagen del país y limita las gestiones bilaterales.
El impacto comercial de la pandemia y la política arancelaria
La conversación derivó también hacia el terreno económico. Guzmán analizó el giro de Estados Unidos hacia un modelo más proteccionista bajo la administración Trump, marcado por el regreso de los aranceles.
A su juicio, se trata de una reacción directa a la crisis de suministros desatada en la pandemia, que evidenció la dependencia extrema de China en sectores clave como la producción de chips para la industria automotriz.
“Esa globalización de los 90 y 2000 nos unió en una producción global, pero también creó dependencias brutales. Cuando las cadenas se rompieron, Estados Unidos entendió que no podía seguir así”, explicó.
En ese escenario, Guzmán considera que República Dominicana posee una ventaja estratégica gracias al tratado de libre comercio con EE. UU. Aunque el país enfrenta un arancel del 10 %, sigue siendo competitivo frente a naciones como Argentina o Uruguay, que no gozan de esa cobertura.
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