Suma dirigentes en esa provincia, debilitando al PLD y PRM en su ruta al 2028.
Leonel Fernández vuelve al ruedo este fin de semana con otra juramentación masiva en La Vega, donde continuará sumando exdirigentes del PLD y del PRM a las filas de Fuerza del Pueblo (FP).
La cita es este sábado a las 4:00 de la tarde, y según adelantó la organización, se integrarán profesionales y líderes comunitarios que hasta hace poco militaban en los partidos tradicionales.
El movimiento, lejos de ser un simple acto de adhesión, forma parte de una estrategia de largo aliento: vaciar de cuadros a los viejos partidos y reconstruir con ellos una plataforma electoral que proyecte a Fernández hacia el 2028.
En las últimas semanas, el expresidente ha multiplicado juramentaciones en diferentes puntos del país: Pedro Brand, Baní, Santiago, Santo Domingo y San Pedro de Macorís, entre otros.
Allí no solo se han sumado simpatizantes, sino también autoridades electas, regidores y dirigentes de estructuras municipales, piezas claves en el engranaje electoral.
Cada juramentación funciona como un termómetro que marca la fuga de liderazgos de otros partidos hacia un proyecto que se vende como alternativa fresca, aunque encabezado por un veterano de la política.
De hecho, en FP reconocen que las adhesiones han provocado un repunte en su fortaleza organizativa, sobre todo en provincias donde la competencia local es determinante.
La incorporación de dirigentes con influencia en sus comunidades fortalece no solo la estructura partidaria, sino también la narrativa de que el liderazgo de Fernández sigue siendo un punto de atracción en la política dominicana.
Analistas políticos coinciden en que esta dinámica es un golpe silencioso pero constante al PLD y al PRM, partidos que históricamente han concentrado la mayor parte del poder político. Las fugas de cuadros no solo implican pérdida de militancia, sino debilitamiento de las bases territoriales y desgaste en la percepción pública.
En ese escenario, la juramentación de este sábado en La Vega es un episodio más de una ofensiva calculada. Fernández no se limita a construir un partido con simpatizantes nuevos, sino que lo nutre de dirigentes con experiencia electoral, lo que le garantiza mayor capacidad de maniobra de cara a un proceso tan competitivo como el de 2028.
Así, mientras los partidos tradicionales lidian con los disgustados, Leonel y Fuerza del Pueblo se posicionan como el espacio que recoge a los desencantados, construyendo una red que se expande provincia por provincia.
En tanto PLD ha denunciado que la FP está asediando a sus militantes, el PRM está llamando a sus aspirantes en funciones gubernamentales para que moderen sus aspiraciones y a sus seguidores en una campaña antes de tiempo.