El 'efecto atracón' y los algoritmos limitan la atención y el pensamiento crítico.
El 29 de agosto de 1997, Netflix nació con una promesa revolucionaria: entretenimiento ilimitado a bajo costo. Hoy, casi tres décadas después, el 'binge-watching' y las maratones interminables se han convertido en la norma. Pero, mientras millones de personas se sumergen en un catálogo infinito de series, algo le está ocurriendo a su cerebro: la memoria y la atención se están resintiendo.
Expertos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han puesto la lupa sobre los efectos secundarios del consumo masivo de plataformas como Netflix, Amazon Prime o Max. Los fenómenos, que han sido bautizados como "memoria de pez" y el "efecto túnel", no son solo curiosidades. Tienen implicaciones profundas para nuestra capacidad cognitiva y cultural.
Cuando la memoria se satura
La "memoria de pez" es una sensación que muchos han experimentado: empezar una nueva temporada y no recordar nada de la anterior. Elena Neira, experta en comunicación audiovisual e investigadora de la UOC, señala que este fenómeno está directamente relacionado con la forma en que las plataformas lanzan temporadas enteras de golpe, incitando a un consumo compulsivo.
Según Neira, ver muchos capítulos seguidos afecta dos procesos clave en la formación de recuerdos. Primero, la codificación de la memoria, el proceso por el cual el cerebro almacena información. Al saturarlo con datos, no le damos el tiempo suficiente para procesarlos bien. Segundo, se pierde la oportunidad de fortalecer las conexiones neuronales.
Actividades como reflexionar sobre un episodio, comentarlo con amigos o leer artículos entre capítulos son cruciales para cimentar la memoria a largo plazo. En un maratón, estas conexiones son más débiles y, por tanto, más fáciles de olvidar.
El neuropsicólogo clínico Juan Luis García Fernández coincide con esta visión. "No es que tengamos mala memoria, sino que estamos saturando el cerebro", explica. El cerebro necesita atención, comprensión y una conexión emocional para que un recuerdo se fije a largo plazo. Si vemos series de corrido o mientras hacemos otras tareas, el contenido no se consolida y se olvida.
El efecto es similar a intentar estudiar un examen el día antes: la información se acumula, pero no se asimila. Un estudio de la Universidad de Melbourne de 2017 lo confirmó: quienes veían una serie de forma espaciada (un episodio al día o por semana) recordaban más y mejor que aquellos que se daban un atracón.
El algoritmo que decide por ti
El "efecto túnel" es el segundo fenómeno y se refiere a cómo, a pesar de tener un catálogo inmenso, terminamos viendo siempre lo mismo. El streaming ha creado un nuevo tipo de espectador: activo en el consumo, pero pasivo en la elección. El culpable es, en gran parte, el algoritmo.
Neira apunta que la personalización algorítmica es un filtro que, para mantenernos enganchados, nos sugiere solo lo que "cree" que nos va a gustar. Esto limita nuestra exploración y nos concentra en un puñado de títulos.
Desde el punto de vista neurológico, García Fernández explica que esto se debe a una tendencia natural del cerebro a repetir patrones que han sido gratificantes. El sistema de recompensa, activado por la dopamina, nos empuja a elegir lo predecible, lo que ya sabemos que nos gustará. Esto crea una "visión de túnel", donde solo vemos la parte del catálogo que el algoritmo nos sugiere, dejando fuera la inmensa mayoría de las opciones.
El experto diferencia entre la atención que el algoritmo dirige y la que es voluntaria. Si siempre dejamos que el algoritmo nos guíe, el cerebro se acostumbra a no tener que decidir, lo que puede limitar nuestra plasticidad cerebral. Salir de la zona de confort y explorar nuevos géneros y contenidos activa regiones cerebrales relacionadas con el pensamiento crítico y el aprendizaje.
Ambos especialistas concuerdan en que es hora de recuperar el control. Espaciar el consumo, elegir de forma consciente y comentar lo que vemos no solo enriquece la experiencia, sino que también es un ejercicio para la salud cognitiva. Quizás así, la próxima vez, sí recordemos lo que pasó en el final de la temporada.