Analizan los desafíos y oportunidades para RD en un mundo multipolar con la Franja y la Ruta de China.
En un escenario global en constante reconfiguración, el Centro Dominicano de Estudios sobre China (CENDOESCH) y el Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales (IGLOBAL), parte de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), convocaron a un panel de expertos para desglosar el panorama del comercio internacional.
Bajo el título "Desafíos y Oportunidades ante el Nuevo Esquema de Comercio Global", el encuentro se centró en las fuerzas económicas, geopolíticas y tecnológicas que están remodelando las relaciones comerciales en todo el mundo.

La doctora Josefina Pimentel, rectora de IGLOBAL y exministra de Educación, fue la encargada de abrir la jornada. En sus palabras de bienvenida, destacó la importancia de estos espacios de análisis para entender cómo un país como la República Dominicana puede navegar las complejidades del mercado global.
El panel contó con el economista Ysrael Abreu Rosario y Antonio Florián, secretario general de la Fuerza del Pueblo. Cada uno abordó una cara de la misma moneda. Abreu se centró en la Unión Europea y su proceso de desindustrialización, un tema que, según explicó, ha mermado su peso en el comercio global.
Las razones son variadas: la fuerte competencia asiática, la transición hacia una economía verde y las disrupciones causadas por eventos recientes como la pandemia. Para él, el desafío europeo radica en cómo transformar esta situación en una reindustrialización inteligente que les devuelva competitividad y reduzca su dependencia de las importaciones.
Por su parte, Antonio Florián puso el foco en un actor clave: China. Su ponencia versó sobre la ambiciosa iniciativa de la Franja y la Ruta. Florián describió este megaproyecto, que une a más de 150 países a través de corredores terrestres y marítimos, como una estrategia para expandir mercados y facilitar el flujo de mercancías, reforzando la influencia económica de China a nivel global.
Subrayó que, a diferencia de modelos históricos, esta iniciativa busca generar beneficios equitativos para los países en desarrollo, abriendo una alternativa a la tradicional dependencia comercial de Estados Unidos.
Ambos panelistas coincidieron en que estos cambios representan tanto riesgos como oportunidades para países en vías de desarrollo. La clave, señalaron, es estar preparados para un futuro comercial más dinámico y competitivo.
Al cierre del evento, Manolo Pichardo, presidente de CENDOESCH, enfatizó la necesidad de que la República Dominicana adopte una postura estratégica y diversifique sus socios comerciales.
Abogó por abrirse no solo a mercados tradicionales, sino también a potencias emergentes como China y Rusia. El propósito de estos encuentros, concluyó, es precisamente ese: generar el conocimiento necesario para que la región pueda formular propuestas que la posicionen mejor en el complejo tablero económico mundial.