El opositor afirma que quienes defienden la defienden no viven en Venezuela
Henrique Capriles volvió a encender el debate político venezolano. El dirigente opositor criticó con dureza a quienes promueven, desde fuera del país, la idea de que una intervención militar de Estados Unidos podría resolver la crisis venezolana.
“La mayoría de los que hablan de invasión no viven aquí. No sienten lo que pasa día a día en Venezuela”, afirmó en una entrevista concedida a la BBC. Sus palabras llegan en medio de la presencia de buques de guerra estadounidenses frente a las costas del país, desplegados en operaciones contra el narcotráfico.
Capriles cuestionó a quienes, según él, “hablan con ligereza” de un escenario bélico sin medir sus consecuencias. Recordó que toda operación militar implica pérdidas humanas irreparables y advirtió que ese no es el camino.
“Los procesos que deben darse en Venezuela son de negociación. La política es el arte de negociar. No existen guerras buenas, todas son malas”, subrayó.
El exgobernador también aprovechó para defender su línea política, muchas veces criticada por parte de la oposición, al insistir en que la vía electoral no debe abandonarse.
“Para mí, siempre será mejor hacer algo a quedarse de brazos cruzados. Venderle a la gente la idea de que aquí no hay que hacer nada porque ya vienen los barcos, es jugar con la esperanza de los venezolanos”, sostuvo.
Aunque reconoció el desencanto ciudadano frente a los comicios, Capriles insistió en que una participación masiva en las elecciones parlamentarias del pasado mayo habría puesto a Nicolás Maduro “en una encrucijada política”.
Según su visión, la presión interna a través del voto sigue siendo más efectiva que apostar por una salida externa.
El dirigente recordó, además, que otras rutas distintas a la negociación han resultado fallidas. Como ejemplo, mencionó la experiencia del llamado “gobierno interino” encabezado por Juan Guaidó, que terminó salpicado por denuncias de corrupción y divisiones internas. “Aquel intento fue muy negativo. No fracturó al gobierno, al contrario: lo fortaleció”, afirmó.
Con este discurso, Capriles intenta marcar distancia tanto de las posturas más radicales como del inmovilismo opositor. Su mensaje busca colocarlo de nuevo como un referente de la política moderada en un escenario donde la población sigue atrapada entre la crisis interna y la falta de consensos en la dirigencia.
La entrevista deja claro que, para Capriles, la única salida real pasa por la negociación y la participación política, aunque el camino sea largo y difícil. Un mensaje que lo enfrenta con quienes siguen apostando a soluciones externas, pero que reafirma su convicción de que el cambio en Venezuela solo será posible desde adentro. Con datos de Europa Press.