La ONG advierte que el dominio de Google, Meta, Microsoft, Amazon y Apple amenaza los derechos humanos en todo el mundo
Amnistía Internacional (AI) lanzó este jueves un fuerte llamado a los gobiernos: poner límites al poder de las cinco grandes tecnológicas —Alphabet (Google), Meta, Microsoft, Amazon y Apple—. El argumento no es solo económico, sino profundamente político y social: su dominio global constituye un riesgo directo para los derechos humanos.
El informe, titulado “Breaking up with Big Tech” (Romper con las grandes tecnológicas), detalla cómo estas corporaciones concentran un poder sin precedentes sobre la infraestructura digital, los servicios que usamos a diario y hasta las reglas que determinan cómo nos comunicamos en internet.
“Romper estas oligarquías tecnológicas contribuirá a crear un entorno digital más justo y equitativo”, advirtió Hannah Storey, asesora de política en tecnología y derechos humanos de AI.
Un poder sin control
La organización subraya que estas compañías dominan sectores clave: motores de búsqueda, redes sociales, tiendas de aplicaciones y servicios de computación en la nube. Su influencia es tan amplia que, según AI, ponen en riesgo derechos fundamentales como la privacidad, la libertad de expresión y el acceso a la información.
El documento también alerta sobre el avance de estas firmas en el terreno de la inteligencia artificial, donde buscan consolidar aún más su poder. “Actúan como terratenientes digitales, decidiendo cómo interactuamos en línea”, advierte el informe.
Consecuencias en el mundo real
Amnistía recuerda que la falta de regulación ya ha tenido efectos devastadores. En Etiopía, durante la guerra en la región de Tigré (2020-2022), Meta no detuvo la difusión de mensajes de odio y violencia, lo que alimentó la confrontación.
Casos similares se registraron en Myanmar en 2017, cuando la misma plataforma permitió la propagación de discursos contra la población rohinyá, en un contexto de limpieza étnica que dejó miles de víctimas y forzó a más de un millón de personas al exilio.
“La inacción frente al dominio de estas empresas tiene consecuencias en la vida y la seguridad de las personas”, subrayó Storey.
Regular para proteger derechos
Amnistía sostiene que los Estados tienen la obligación de regular y sancionar prácticas anticompetitivas cuando estas atentan contra los derechos humanos. Entre las medidas recomendadas figuran bloquear fusiones y adquisiciones, desmantelar empresas con poder monopólico dañino, e integrar criterios de derechos humanos en las investigaciones sobre competencia.
Además, el informe insta a vigilar el sector emergente de la inteligencia artificial generativa, cuyo desarrollo acelerado plantea riesgos adicionales de discriminación, manipulación y exclusión social.
Reacciones y silencio corporativo
AI envió el 12 de agosto un resumen de sus conclusiones a las cinco compañías señaladas. Meta y Microsoft respondieron por escrito; en cambio, Google, Amazon y Apple guardaron silencio hasta la publicación del informe el 28 de agosto.
Se trata del primer informe de Amnistía Internacional que aborda de manera directa el poder de las grandes tecnológicas y su impacto en los derechos humanos. La organización lo presenta como una advertencia urgente: si los Estados no actúan ahora, el futuro digital quedará en manos de un puñado de corporaciones capaces de moldear, sin contrapeso, la vida pública global. Con datos de IPS.