Líderes latinoamericanos saludan al primer Papa estadounidense y auguran un pontificado de justicia y unidad
El anuncio del cardenal Robert Prevost como el nuevo Papa León XIV ha provocado una ola de reacciones desde América Latina, región históricamente cercana a la Iglesia Católica y ahora expectante ante un pontífice que, pese a su origen estadounidense, carga con fuertes vínculos culturales y pastorales con el mundo latino.
A sus 69 años, el nuevo líder espiritual de más de mil millones de católicos en el mundo ya ha hecho historia: es el primer Papa procedente de Estados Unidos y el primero perteneciente a la orden de San Agustín. Su elección ha sido interpretada como un giro significativo dentro de la Iglesia, marcada por una nueva sensibilidad hacia temas sociales, migratorios y medioambientales.
Desde Bogotá, el presidente Gustavo Petro fue uno de los primeros en reaccionar. En su mensaje, no solo celebró el origen latino de la familia del Papa, sino que proyectó en él una esperanza para quienes sufren en la diáspora: “Ojalá se convierta en el gran líder de los pueblos migrantes”, escribió, y lo situó como una posible figura clave en la lucha contra la codicia que, según él, está detrás de la crisis climática y de la pérdida de la vida en el planeta.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también extendió su felicitación al nuevo pontífice, destacando su convergencia en ideales humanistas y su deseo de trabajar juntos por la paz y la prosperidad global.
Desde Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva hizo un llamado a un mundo más solidario y menos violento. En su declaración, evocó los valores cristianos como el amor al prójimo, y expresó su esperanza en que León XIV continúe el legado de Francisco: justicia social, cuidado del medio ambiente y respeto por la diversidad.
Una reacción más críptica llegó desde Argentina. El presidente Javier Milei publicó en su cuenta de X una imagen generada por inteligencia artificial donde se ve a un Papa con cabeza de león, en alusión al nombre adoptado por Prevost. Acompañó la imagen con un mensaje enigmático: “Las fuerzas del cielo han dado su veredicto de modo claro. No más palabras señor juez. Fin”.
Más moderado fue el mensaje del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, quien expresó su “esperanza en el corazón” ante la llegada de un nuevo líder espiritual, mientras que el mandatario paraguayo, Santiago Peña, auguró que León XIV será una fuente de unidad y diálogo en tiempos que exigen el retorno a los valores cristianos.
Desde Caracas, el Ministerio de Exteriores venezolano emitió un comunicado con tono diplomático pero contundente. Allí se aboga por que este pontificado abra una etapa de “renovación espiritual, justicia y acercamiento entre los pueblos”, en un mundo golpeado por guerras y extremismos.
León XIV comienza su pontificado rodeado de expectativas, especialmente desde un continente que ha sido, históricamente, semillero de fe y hoy busca en Roma un aliado para los desafíos de su gente. La voz de América Latina espera que su nuevo Papa no solo escuche, sino también actúe.