<b>Islamabad, 19 abr (PL) El expresidente de Pakistán, Pervez Musharraf, fue arrestado hoy y será conducido el lunes ante un tribunal especial para responder a varias acusaciones, incluidas las de terrorismo y alta traición.</b>
Por la naturaleza de esos cargos, el exgobernante está impedido de solicitar la libertad bajo fianza, explicaron aquí medios judiciales.
La orden de detención contra el otrora hombre fuerte de Pakistán fue expedida ayer por el Tribunal Superior de Islamabad luego de rechazar una petición de extensión de fianza presentada personalmente por Musharraf.
En medio de la confusión, el exgobernante logró fugarse de la sede de la corte y, acompañado de un gran número de guardaespaldas, se refugió en su casa de campo en las afueras de esta capital, donde finalmente fue arrestado.
Un portavoz de la Liga Musulmana de Pakistán, el partido de Musharraf, negó que fuera detenido y alegó que "se presentó voluntariamente ante el tribunal" con la intención de "encarar todas las acusaciones y asumir las consecuencias".
Luego de cuatro años de autoexilio entre Londres y Dubái, el exgobernante regresó al país el 24 de marzo con la intención de participar en las elecciones parlamentarias del 11 de mayo.
Poco después de su llegada, el Tribunal Superior de Pakistán (TSP) ordenó a la Agencia de Investigación Federal y a las autoridades de inmigración incluirlo en la Lista de Control de Salida e impedirle viajar al extranjero.
El miércoles, la Comisión Electoral invalidó su candidatura a las parlamentarias por considerar que había violado la Constitución cuando fue presidente (1999-2008).
Entre otros hechos, el ente consideró que en el 2007 Musharraf derogó la Carta Magna, impuso el estado de emergencia y suspendió y mantuvo bajo arresto a 60 jueces que objetaban sus decisiones, entre ellos al actual titular del TSP, Iftikhar Muhammad Chaudhry.
Sus rivales políticos también lo acusan de alta traición, un delito que de ser probado podría llevarlo a encarar la pena de muerte.
Sobre él pesan otros cargos, incluido el de negligencia en proporcionar seguridad a la exprimera ministra Benazir Bhutto (a la postre asesinada en el 2007), el homicidio de un líder tribal, la muerte de decenas de estudiantes durante el asalto a una mezquita y la desaparición de cientos de personas.
Visto como un enemigo por muchos políticos y militantes islámicos debido a su decisión de aliarse con Estados Unidos en respuesta a los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, el exmandatario está además bajo amenaza de muerte de los talibanes.
Musharraf accedió al poder mediante un golpe de estado en 1999 y dimitió en el 2008 para evitar un juicio político.rmh/asg