Como consecuencia de esa situación, el director del Cursa, Humberto Peralta, informó hoy que el consejo de esa entidad educativa contempla la posibilidad de dictar sanciones contra quienes impiden el desarrollo normal de las actividades allí, que podrían incluir la expulsión definitiva de algunos de ellos.
En la tarde de ayer, Peralta llamó a los profesores y estudiantes asistir hoy a las aulas, pero a media mañana de hoy pocos alumnos se habían presentado, especialmente porque la entrada al recinto universitario continúa siendo controlada por el grupo de protestantes.
La crisis que afecta al Cursa lleva casi tres semanas, debido a que los estudiantes de medicina reclaman sea habilitado el laboratorio del centro. Aunque las autoridades educativas aseguran que la mayoría de los equipos está en la ciudad capital, los alumnos reclaman que sean trasladados a esta ciudad e inmediatamente instalados, como forma de levantar la protesta.
Peralta tildó la acción como “un amotinamiento en el que sólo participan no más de 10 estudiantes, los que están siendo observados por las autoridades universitarias para, posteriormente, tomar medidas disciplinarias contra ellos”.
El director del Cursa dijo que el pasado miércoles el Consejo Directivo de esa entidad, de manera ampliada, sesionó y conoció la situación creada por el reclamo, decidiendo validar el llamado a docencia hecha por la dirección, contando con el respaldo de las asociaciones que agrupan a los profesores, los estudiantes y otros cinco movimientos estudiantiles.