El aspirante a diputado por la circunscripción número 1 del Distrito Nacional por el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), definió como de gran preocupación el tema de la seguridad ciudadana, porque no sólo se habla de complacencia de las leyes, sino de la complicidad de miembros de los organismos de seguridad con la delincuencia.
“No se trata solo de que el Código Procesal Penal sea benigno contra la delincuencia, es un problema que hay signos de debilidades en el Ministerio Público, en los tribunales, en la Policía Nacional y demás estamentos de inteligencia y seguridad del Estado Dominicano” manifestó De Camps García.
Dijo que particularmente le preocupa comprobar que en casi todos los hechos delictivos, de asalto a bancos, de secuestro y narcotráfico las autoridades establecen la vinculación de policías o militares.
Si se agrega a eso que hay signos de complicidad de fiscales y jueces con determinados casos delictivos, “entonces tenemos que convenir que es un problema serio el que afecta a la República Dominicana’.
Se requiere, dijo De Camps García, que el Congreso Nacional tome en sus manos esta situación, y proceda a plantearse los reparos urgentes desde el punto de vista de la legislación dominicana, incluyendo una seria revisión de la estructura que rige a los organismos de seguridad del Estado.
Dijo que debe ser así, porque no se advierte en el Poder Ejecutivo ninguna iniciativa orientada a resolver los problemas de fondos que debilitan la lucha contra la delincuencia, Observó que las iniciativas que se toman para combatirla se desvanecen en un entramado que hace pensar al ciudadano que se trata de madejas de complicidades existentes en el mismo Estado.
“Toda esta situación, este miedo del ciudadano que se siente desprotegido no es de preocupación de los actuales legisladores, porque en su mayoría tienen resuelto su problema de seguridad, ya que cuentan con escoltas proporcionada por los estamentos del Estado para ellos y familiares” dijo.
A seguidas agrego De Camps García, que el gran problema entonces no es del legislador, o del funcionario que tiene protección oficial, sino que es el del ciudadano que tiene que acuartelarse en sus casas, cuando llega, o correr el riesgo que le representa la delincuencia cuando sale a las calles.
“Esa situación no puede seguir como ha estado, esa es una realidad que se debe cambiar, y no hay otra manera que no sea haciendo no solo mas eficiente las leyes, sino logrando que sean mas eficaces los mecanismos y los estamentos para el combate a la delincuencia” dijo.
De Camps expreso que es muy frecuencia ver como legisladores y funcionarios del Gobierno se pasean por la ciudad con batallones de espalderos, mientras que el ciudadano común anda indefensos ante la amenaza de la inseguridad.