Un análisis de 18 investigaciones independientes, que involucraron en total a 500 mil personas, reveló que el consumo de esas infusiones disminuye en 20 por ciento las probabilidades de padecer diabetes no dependiente de insulina, que suele afectar a individuos de más de 40 años.
Investigadores de la Universidad de Sidney, Australia, a cargo del estudio señalaron que la cafeína no parece estar involucrada en ese efecto protector, pues el café descafeinado mostró que puede disminuir el riesgo de padecer esa enfermedad en 30 por ciento o más.
Sin embargo, otros componentes del café o el té como el magnesio y los agentes antioxidantes como los lignanos o el ácido clorogénico si podrían estar relacionados con una menor propensión a sufrir diabetes.
"La identificación de los componentes activos de estas bebidas abrirían nuevas líneas de investigación terapéutica para la prevención primaria de la diabetes mellitus, señaló Rachel Huxley, directora de la investigación.
En caso de que esos efectos positivos para la salud se confirmen "sería posible abrir nuevas líneas de intervención terapéutica para la prevención primaria de la diabetes", añadió la especialista.
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