Me pregunto si algún directivo de la Liga, o jefes de los equipos, ha llegado a un parqueo común del estadio Quisqueya y ha tenido que lidiar con el personal que allí te aborda, sin identidad alguna, para ayudarte en la ubicación del vehículo y posterior cuidado. El desorden incluye aparcar vehículos paralelamente y fuera de los espacios establecidos.
También es bueno preguntarse si algún directivo ha visto un juego cerca del área donde se coloca la música, fuera del hermetismo de los palcos privados, con un exagerado volumen y sin criterios de los espacios de tiempo para que las personas puedan conversar. Ahora, además, se agrega una animación estridente, poco armoniosa y, de ñapa, los tambores. Se sabe que no es una iglesia, pero hasta en los plays debe existir un orden.
Ah, eso no incluye la fosa cloacal que está justo al lado del parqueo ubicado frente a las oficinas del Escogido, ahora camuflajeada con algunas malezas. Pienso que, quizás, cuando haya un accidente se ponga el famoso candado.
En el área de los periodistas, no sirve el ascensor, en el palco no hay televisor, la cafetería con deficiencias, etc.