OPINION
El terrorismo mediático, inmoralidad y algo más
Por Manuel Vólquez El autor es periodista
|
|
La lucha contra los males sociales que nos afectan no puede ser un capítulo exclusivo del Estado dominicano. Es un compromiso de todos, no importa quién esté al mando ni mucho menos el color del partido que le corresponda administrarlo.
|
Somos dados a pedir soluciones a los conflictos sociales, incluso a lanzar torpedos verbales envenenados a la clase gobernante usando los medios de comunicación, pero nunca nos involucramos de lleno en los operativos que diseñan los gobiernos para combatir los males que nos aquejan. La principal trinchera para esa tarea son los programas interactivos de la radio y la televisión. Se trata de un nuevo estilo de hacer oposición. Le llamamos terrorismo mediático.
La palabra Estado es un concepto político muy profundo por cuanto trata de una forma de organización social soberana y coercitiva. Es el conjunto de las instituciones que poseen la autoridad y la potestad para regular el funcionamiento de la sociedad dentro de un territorio determinado.
Ciertamente, el Estado es responsable de proteger a los ciudadanos. Así lo consagra la Constitución de la República. También, tiene la obligación de dar las facilidades para sobrevivir con dignidad en todas las manifestaciones de la vida (alimento, educación, transporte, salud, seguridad pública y jurídica, etc.), pero cuando se trata de corregir situaciones que se dan a lo interno de la familia, necesariamente, no hay que satanizar al Estado, sino a los verdaderos responsables de esa misión: los padres.
Una cosa es que se tenga derecho a la crítica y otra es utilizar esa arma para venderse políticamente. Si hay violencia, asesinatos, asaltos y violaciones por doquier a las leyes de tránsito y otros reglamentos jurídicos, es porque estamos en presencia de una descomposición acelerada de la sociedad, afectada por una gama de factores (económico, político, judicial) que no hemos podido solucionar a pesar que avanzamos en otros renglones, tales como las comunicaciones y las infraestructuras. Todos tenemos culpa de lo que está pasando.
Llama mucho la tención la forma cómo se han perdido los valores y principios a lo interno de la familia. Los hijos no respetan a los padres y los padres no cumplen con sus responsabilidades. Los hijos están atrapados entre el alto consumismo y la irresponsabilidad de la clase política encargada de guiar a la nación por mejores senderos, entre la depredación del fisco y ineficacia de los mecanismos jurídicos encargados de penalizar los actos de corrupción, entre la escala creciente del narcotráfico y el afán de la juventud por comprar ropa de marca y otras cosas sin tener a manos los recursos. Esa es la razón por la cual tantos jóvenes están metidos en el negocio de las drogas, convertidos en matones a sueldo, en consumidores de estupefacientes, y en desertores de las escuelas públicas y las universidades.
Frente a este tenebroso escenario, asumimos la postura de los fanáticos, que acuden a un parque a criticar las acciones de los jugadores y de los árbitros, pero se reniegan a bajar al terrero de juego a desempeñar la labor de los jugadores y arreglar las cosas que ellos entienden no se están haciendo bien. Siempre ha sido una posición muy cómoda criticar desde las gradas. Ya es tiempo de que nos lancemos al terreno de juego y asumamos responsabilidades comunes con los actores encargados de velar por el saneamiento integral del país.
Un factor que incide en este asunto es la peligrosa transformación que han sufrido los poderes del Estado tras la inserción de nuevos actores en ese escenario. Ya la política no se ve como una ciencia, sino como un medio y un fin para alcanzar objetivos bien definidos, especialmente enriquecerse en forma ilícita. Así, cada cuatro años de elecciones de medio término, una minoría aspira a un puesto legislativo o a un cargo público para acumular fortuna en un período relativamente corto, dejando a un lado los principios y el compromiso contraídos con los electores de sus respectivas comunidades. Otros ciudadanos estudian leyes para timar a los clientes en componendas con ciertos personajes encargados de administrar justicia. Pocos estudian una profesión por vocación; ahora lo que se busca es una profesión que permita con poco sacrificio insertarse en un mercado que garantice dinero rápido o un ascenso en el escenario político para acumular poder y depredar al país.
A este comentario agregamos a los teóricos mediáticos, esos que viven echando por el suelo la honorabilidad de ciudadanos ejemplares, en vez de unirse al pueblo en su lucha contra los inadaptados sociales, los asesinos a sueldo, los mercenarios, los atracadores, los comerciantes ladrones que a diario explotan a las amas de casas vendiendo a sobreprecio los artículos de primera necesidad, y, en fin, a aquellos que destruyen con droga las ilusiones y las purezas de nuestra indefensa juventud.
Es una inmoralidad predicar ineficiencias del Estado, cuando en la práctica somos co- responsables de lo que está ocurriendo en la sociedad. En este renglón debemos señalar a algunos gobernantes ineptos que han estado en el poder y no han logrado liberar al país de los males que nos acosan, pero al situarse en la oposición se mantienen a la ofensiva, con las uñas bien afiladas, obstaculizando los programas de desarrollo de aquellos que sí pueden cambiarle el rostro de miseria al país.
En fin, se critica por la supuesta ineficiencia en el combate al narcotráfico, pero nada hacemos para ayudar en esa tarea. Incluso, muchos políticos trasnochados utilizan ese tema como estrategia de campaña.
Comentarios de los Lectores : |
No hay comentarios para este articulo. Sea el primero en comentarlo.
|

Más Artículos de Diómedes Tejada Gómez : |
| Males eternos en el país , Felipe Mora, miércoles, 07:25 AM | | El día mundial del consumidor, Cándida Gil, domingo, 12:58 PM | | Una crisis que beneficia a los consumidores, Manuel Vólquez, lunes, 10:49 AM | | ¿Quién es Ninguno? , Narciso Isa Conde, martes, 08:57 PM | | El PLD y Santiago, Euri Cabral, domingo, 11:49 PM | | Las acciones de la refinería, Euri Cabral, sábado, 09:18 PM | | Dar mucho más y quedarse con mucho más, Diego A. Sosa Sosa, lunes, 07:18 AM | | Paso, a paso, hasta la Cumbre Mundial por Haiti, Rafael Paradell Díaz, viernes, 10:51 AM | | Turismo y monumentos en Santo Domingo, David La Hoz, domingo, 05:46 PM | | Que no se olvide, Héctor Olivo, domingo, 05:17 PM | | La industria de la música, David La Hoz, domingo, 08:39 AM | | ¿Legalizar las drogas?, Euri Cabral, domingo, 09:43 AM | | La lucha por la justicia en 2009, David La Hoz, martes, 08:23 AM | | Los 56 años de Leonel , Manuel Díaz Aponte , martes, 04:46 PM | | Tiempo de felicitaciones, Víctor Corcoba Herrero, domingo, 09:20 AM | | Por amor al terror, Juan Freddy Armando, martes, 05:05 AM | | Banco Central y crecimiento, Euri Cabral, domingo, 10:29 PM | | Las convenciones del PLD y el PRD, Euri Cabral, lunes, 08:59 AM | | Una práctica perversa, deshumanizada y malvada, Manuel Vólquez, miércoles, 10:45 PM | | Calderón, el PRD y el PLD, Euri Cabral, sábado, 06:56 AM | | La modificación del código, Euri Cabral, domingo, 09:45 AM | | El Ejemplo de China, Manuel Díaz Aponte, miércoles, 11:25 AM | | Proeza de Jesús en Pablo, Euri Cabral, sábado, 09:22 AM | | Edificaciones históricas de Macorís se caen a pedazos , Manuel Díaz Aponte, jueves, 02:57 PM | | La resposabilidad social del sector electrico, Cándida Gil, domingo, 12:04 PM | | ¿Si revisan los contratos del sector eléctrico?, Cándida Gil, domingo, 05:53 PM | | ¿Qué hacer con los bienes incautados?, Manuel Vólquez, miércoles, 09:26 AM | | Se marchó Mimí, Leo Hernández, domingo, 02:34 PM | | Sede de Olimpiada en Brasil , Manuel Díaz Aponte , domingo, 09:25 PM | | De rebeldes y rebeldías, Alejandro Abreu , jueves, 11:42 PM | | El terrorismo mediático, inmoralidad y algo más, Manuel Vólquez, lunes, 10:46 AM | | Iglesia y Política , Balbina Negreira, viernes, 07:58 AM | | Aumento salarial a los médicos , Balbina Negreira, miércoles, 08:14 AM | | Comida callejera, Cándida Gil, domingo, 12:55 PM | | El nepotismo, David La Hoz , domingo, 12:21 PM | | Las redes sociales , Clemente Ferrer Roselló*, viernes, 10:47 AM | | Mezclando: Debería existir el infierno... , Balbina Negreira, miércoles, 09:01 PM | | El reto que enfrenta Celso , Silvio Herasme Peña, domingo, 08:58 AM | | El crimen de corrupción Administrativa , David La Hoz, domingo, 11:15 AM | | Soberanía, REFIDONSA y Venezuela, David La Hoz, domingo, 12:35 PM | | Escuelas moral, Víctor Corcoba Herrero, jueves, 08:55 AM | | Ventas por medios de comunicación, Cándida Gil, domingo, 11:41 AM | | La política anticorrupción del gobierno , David La Hoz, domingo, 08:33 AM | | La expansión diplomática dominicana, Manuel Díaz Aponte, domingo, 07:23 PM | | Lo que está en juego en Honduras, David La Hoz, domingo, 12:15 PM | | ¿Es golpista el Magistrado Jorge Subero Isa?, David La Hoz, domingo, 10:11 AM | | La Cementera y el Presidente, David La Hoz, domingo, 10:46 AM | | La Reforma constitucional, la cementera y la Refinería, David La Hoz, domingo, 10:20 AM | | Congreso, ¡cúrate a tí mismo!, Amy Goodman, jueves, 10:27 PM | | La JCE, tribunal de garantías constitucionales, David La Hoz, domingo, 08:24 PM |
|
|
 |
| |
 |
|
|
|
|
| |
Las
columnas más visitadas |
|
|
|
|
|
| |
Las
columnas más comentadas |
|
|
|
|
|
|