Un hombre que no fue identificado resultó herido de bala por un vigilante de seguridad que acudió en auxilio de funcionarios de la empresa eléctrica, cuyo vehículo fue rodeado por los manifestantes, de acuerdo con la versión publicada en el periódico Listín Diario.
Los disturbios abarcan distritos del norte, el sur y el suroeste de Santiago, la segunda ciudad del país, Mao, en la contigua provincia de Valverde, y Bonao, en la también aledaña monseñor Nouel.
Los manifestantes reclaman la reparación de calles y aceras y, sobre todo, una mejoría sustantiva del servicio eléctrico, que sufre cortes de varias horas en zonas rurales y esta capital, aunque de menor duración.
Tales protestas emergieron por una avería en dos transformadores que tienen sin electricidad gran parte del escenario de los disturbios.
En la provincia de San Cristóbal (Sur) también ocurrieron choques con la policía debido a los cortes de electricidad.
Los ánimos se caldearon más ayer tras el hallazgo del cadáver de Wilson Gómez, al que se describió como dirigente de una organización popular.
El hombre fue encontrado muerto de varios disparos en la cabeza dentro de su auto, en el municipio santiaguero de Licey al Medio, luego de recibir varias amenazas telefónicas, reveló Fidel Santana, portavoz del Frente Amplio de Lucha Popular (FALPO).
Incidentes similares suceden desde fines del año pasado, a pesar de que el presidente Leonel González inició una serie de diálogos populares para debatir la situación con pobladores de localidades del interior del país.
De su lado, la Secretaría de Obras Públicas anunció el inicio de un programa de reparación de vías que abarcará todo el país, a un costo de 300 millones de dólares.
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