La adolescente de 13 años llegó al aeropuerto de Le Bourget, situado a las afueras de esta capital, acompañada del secretario de Estado para la Cooperación de este país, Alain Joyandet.
Bakari viajaba acompañada de su madre en el aparato de la aerolínea Yemenia Air que cubría la ruta Yemen-Comores, precipitado en el mar con 153 personas a bordo en la madrugada del martes último, minutos antes de su aterrizaje.
Según reportes médicos, la niña fue rescatada del mar después de 12 horas flotando agarrada a un pedazo del avión con algunas quemaduras en las rodillas y una clavícula fracturada, pero su estado físico general es bueno.
Hasta el momento no se rescató ningún otro cuerpo de las personas del avión y se presume que continúan atrapados dentro el aparato.
Las autoridades informaron ayer del hallazgo de una de las cajas negras.
Tras el accidente, cuyas causas aún se desconocen, se desató una viva polémica ente Francia e Islas Comores sobre la seguridad del A310-300 de la compañía Yemenia por declaraciones del secretario de Estado galo para el Transporte, Dominique Bussereau.
De acuerdo con el funcionario, se habían encontrado graves anomalías en el avión en un chequeo realizado en 2007.
Las autoridades de Comores acusan a Francia de no informar nada sobre el hecho hasta ahora.
Por otra parte, la Comisión Europea (CE) propuso en Bruselas la creación de una "lista negra" mundial de aerolíneas similar a la existente en el viejo continente.
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