El día 28 de junio, la comunidad internacional, se vio afectada por una noticia de gran impactó: el secuestro del Presidente democrático Manuel Zelaya, por una componenda interna y su posterior traslado hacia Costa Rica.
Aquí analizaremos algunos aspectos del tema, iniciando por las siguientes preguntas:
¿Que provocó tal acción?
¿Quiénes auspiciaron dicha situación de confrontación y quienes la llevaron a cabo?
Para lo anterior , hemos de ver los antecedentes que culminaron con la destitución o seudo-renuncia del presidente electo, y la ascensión al gobierno del Presidente del Senado, señor Roberto Micheletti.
Antecedentes.
El presidente Zelaya, de mediana edad, 56 años, con ideas de izquierda, llega al poder con el apoyo de los grupos de trabajadores y los pobres, quien a menudo aparecía en fachas de campesino con botas y sombrero, en eminente alusión y empatía hacia los humildes, hechos con los cuales logra la mayoría de adeptos para llegar al Poder.
Su simpatía con Chávez, hacía temer un giro izquierdista en la nación hondureña, y de ello temían sobretodo la clase media y los empresarios, toda vez que su inclinación izquierdista podía influir en el país y servir de influencia respecto a los Bloques y grupos de aliados, que estaba fomentado Chávez, como el ALBA. Su periodo de gobierno debía finalizar en enero próximo.
La justificación de la acción de destitución o seudo-renuncia del Presidente, por parte de las autoridades hondureñas, son los presuntos ilícitos cometidos por el Presidente electo Zelaya, entre los que cita la prevaricación, blanqueo de dinero, violaciones constitucionales, etc.
En realidad, Zelaya, bajo la idea de continuar en el poder, quería hacer una consulta popular sobre la reelección, la cual fue rechazada por todos los poderes del país centroamericano. Las críticas del referéndum se basaban en que esto era parte de un intento ilegal de desafiar las previsiones constitucionales y los limites que contempla este texto legal, respecto a la conclusión del mandato presidencial de 4 años.
El indicado referéndum había sido declarado a comienzos de mes como inconstitucional por la Suprema Corte y el Congreso había opinado igual posteriormente. De hecho, se habían presentado contradicciones entre los opositores y los abanderados del presidente respecto al tema, lo cual se manifestó en alegatos públicos de ambas partes.
El corolario de la situación expuesta, se presento cuando el jefe de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez Velásquez, se negó a la realización de la encuesta pública, razón que obligo al Presidente a destituirle-
Tanto la Oficina del Procurador como el Tribunal Electoral habían sido contrarios al voto por el referéndum, habiendo dictado órdenes de confiscar los votos, aunque el miércoles 24 de junio, el Presidente junto a un grupo de manifestantes, protesto en la base aérea dando como resultado el rechazo de los demás poderes público de tal acción.
Como el poder militar, comandado por el General Romeo Vásquez rechazo ayudar en la organización del referéndum, este fue sacado de las filas militares por el Jefe de Estado, siendo posteriormente reintegrado por la Suprema Corte de Justicia, por considerarlo un acto ilegal del mandatario.
No solo esta destitución fue rechazada tanto por el Tribunal Supremo sino también por Congreso Hondureño, quienes apoyaron al militar y rechazaron su destitución del General Vásquez, contradiciendo con ello la posición del Presidente.
Una vez secuestrado el Presidente Zelaya y enviado por avión a Costa Rica, el Congreso hondureño lo reemplazo por Roberto Micheletti, Presidente del Senado, para legitimar su ascensión provisional al Poder, reitero que el Presidente Zelaya había renunciado, adicionando una seudo-carta de renuncia, la cual no ha podido probarse como autentica.
De igual modo, el día 30, mediante declaración pública a los hondureños en la capital, el Presidente Micheletti prometió que en noviembre habría elecciones para elegir el nuevo Presidente.
El secuestro
En horas de la madrugada, a las 6:00 AM. Según reportes periodísticos, varios comandos se presentaron a la residencia del presidente Zelaya, en la Colonia Tres caminos, de la capital hondureña Tegucigalpa, irrumpiendo de manera abrupta , con disparos, rotura de puertas, quedando las huellas según pudo verse en medios televisivos de que no tuvo el Presidente Zelaya tiempo de vestirse, pues las habitaciones de la Primera Dama y de él, se veían desarregladas, con ropa de cama en el suelo, y las puertas y otras aéreas de la casa destrozadas y con señales de disparos, muestra de la violencia de la acción militar.
Por su parte, los militares no han dado explicación alguna sobre los hechos, aunque la Suprema Corte ha reivindicado la acción como un hecho que tuvo su justificación en enfrentar a los que habían obrado en contra de los preceptos constitucionales.
En tanto esto ocurría, se tomaron otras medidas de limitación de derechos constitucionales, tales como la prohibición de difusión de noticias del Canal local 36, presuntamente ligado al mandatario depuesto, se hicieron bloqueos a las señales de comunicación, internet, etc.,, así como también fue suspendido el suministro de energía eléctrica en toda la capital del país.
Situación del país.
Días después se ha visto una polarización de fuerzas en Honduras, en donde tanto se manifiestan pidiendo el retorno de Zelaya, como se apoya al presidente provisional Micheletti. Se ha designado un nuevo Canciller hondureño, el Dr. Ortez, quien ha hecho declaraciones públicas respecto a la situación de Zelaya, si intenta reingresar al país, alegando que tiene varias acusaciones, que puede entrar como un ciudadano cualquiera, aunque con permiso oficial –esto parece una contradicción- y que inmediatamente ingrese a Honduras, deberá responder ante la justicia, y será privado de libertad (donde queda la presunción de inocencia y los derechos del imputado?)
Hay una crisis general en el país, en donde están paralizadas las escuelas, los centros de trabajo, esta militarizada la capital, y hay manifestaciones a favor y en contra por todas partes.
Opiniones de la Comunidad Internacional
Uno de los primeros en pronunciarse fue el presidente Barack Obama, quien se ha pronunciado respecto al problema hondureño, alegando que debían ser respetadas las normas democráticas, así como reitero su creencia en que las disputas deben resolverse mediante el derecho interno y sin interferencias..
También el Presidente Obama, hizo mención a que este tipo de hechos, eran remanentes de un pasado oscuro hacia remanentes de maniobras militares, contrarias a las elecciones.
En todo el hemisferio, se han manifestado en contra del Golpe del Presidente Zelaya, y no solo en el Hemisferio, pues ha habido pronunciamientos del Jefe de Gobierno español Zapatero, y de los miembros de la Unión Europea, todos condenando el golpe.-
El presidente Chávez, a su vez, ha acusado a los Estados Unidos, de auspiciar el golpe de estado, lo cual ha sido negado categóricamente y prueba de ello son las declaraciones del Presidente Obama,.
Pero las acciones de rechazo al golpe no se limitan a simples pronunciamientos. Varias acciones de Derecho Internacional han sido tomadas por los sujetos de la comunidad internacional, entre las que citamos :
1-Resolucion de condena al golpe por parte de la naciones Unidas en sesión de emergencia el día 30 de junio del 2008;
2- Bloqueo por 48 horas de la frontera, por parte de los países limítrofes;
3-Congelacion de fondos, préstamos, etc., por parte de organismos internacionales de financiamientos al estado de Honduras (Banco Mundial , entre otros)
4-No reconocimiento al nuevo gobierno hondureño por toda la comunidad internacional;
5- Resolución de la OEA, dándole al gobierno de facto un plazo de 72 horas para restablecer el orden democrático, y la reinserción de Zelaya en el gobierno (30 de junio del 2009)
Saludamos la resolución de la OEA, la cual vemos como muy atinada, en el entendido de que deben agotarse los medios pacíficos de resolución de controversias, toda vez, que la crisis hondureña, según el concepto de la soberanía estatal, debe en primer lugar, ser resuelta por los hondureños y después, de manera extraordinaria, buscar el consenso y la asistencia de la comunidad internacional.
CONCLUSION :
Este proceso nos parece complejo, aunque también singular, pues desde el punto de vista del Derecho Internacional, nos muestra que en América Latina hemos avanzado, en materia de Derechos Constitucionales(aun con la tendencia izquierdista que se refleja), pues tanto los pueblos, como la comunidad internacional latinoamericana y más un del globo terráqueo, rechazan los procesos facticos, los cuales parecen ser algo extemporáneo y fuera de lugar en esta época , o al menos, sin el apoyo, de los diferentes gobiernos democráticos –aunque algunos no democráticos, también han rechazado el golpe: caso de Cuba).
También nos deja la enseñanza sobre el respeto a la voluntad de las mayorías, y la necesidad de que en caso de violaciones por parte de los jefes de Estado o de Gobierno, esto sea dirimido por las vías legales internas.
Nos parece extraordinario que algo que no se veía en mucho tiempo, gobiernos antagonicos, como los Estados Unidos , Cuba y Venezuela, coincidan en rechazar estos hechos de violaciones a la Democracia y al orden constitucional. Puede haber unión en los contrarios, pues Obama, con su nuevo modo de hacer gobierno, ha coincido con Chávez de ultraizquierda, y con Fidel, para apoyar la reinstauración de la restauración de la Democracia en Honduras.
Otro aspecto es , la ratificación de la comunidad internacional, con los propósitos de la Carta de las Naciones Unidas: la paz internacional, la solidaridad y el respeto de las soberanía de los pueblos.
Esperaremos pues al viernes próximo a ver como se produce este retorno a suelo hondureño del Presidente Manuel Zelaya.
Julio 09