Al propio tiempo, monseñor Fausto Ramón Mejía Vallejo dijo tener la esperanza de que sus conocimientos sirvan para introducir los cambios por los cuales se lucha a favor del mejoramiento de los servicios públicos.
El religioso indicó que la propia Ley es una nueva herramienta para la lucha contra la corrupción y un aporte que facilita la capacitación de los servidores del Estado.
El representante de la Iglesia Católica explicó que esa legislación constituye una gran esperanza para el país, debido a que ya no existe el temor de que cada cuatro años, el gobierno que surja no podrá “barrer” con todos empleados públicos como ocurría hasta hace más de un año.
“Tengo el deber de facilitar a Ramón Ventura Camejo, porque es un funcionario que está piensa como Estado y por haber escogido a la UCATECI para el desarrollo de este Diplomado para las provincias La Vega, Espaillat, Monseñor Nouel y Hermanas Mirabal”, dijo monseñor Mejía Vallejo.
Monseñor Mejía Vallejo precisó que esa legislación, marcada con el número 41-08, debe ser aprovechada por los servidores públicos para aumentar sus conocimientos formativos a favor del progreso de la nación, según lo informó el periodista Luis Céspedes Peña.
El rector de la UCATECI habló en el desarrollo de un Diplomado de Gestión de Recursos Humanos y Calidad de los Servicios Públicos, que se desarrollada en esa institución y el cual es auspiciado la Secretaría de Estado de Administración Pública (SEAP), que dirige el licenciado Ramón Ventura Camejo.
Observó que antes, como se permitía que se cancelara a casi todo el personal de la administración pública cuando ganaba otro partido, se producían muchos actos tildados de corruptos, en virtud de que como la mayoría de los servidores del Estado sabía que sería despedido, optaba por cargar con todas las propiedades de oficinas públicas.
“Entendemos que en la medida en que cada servidor público se capacita, también entienda cuáles son sus responsabilidades con la sociedad a la cual le sirve”, dijo monseñor Mejía Vallejo.
Manifestó que el gran compromiso debe ser el que el servidor público trabaje por una sociedad diferente, más justa y con mejores servicios.
Monseñor Mejía Vallejo indicó que el Diplomado, que como institución católica se pone a las manos de Dios, servirá mucho para que los empleados de las cuatro provincias involucradas, obtengan mayores conocimientos para bien de los ciudadanos.