Ante la amenaza del espionaje cibernético, el Departamento de Defensa corroboró la activación de una oficina adicional –que será llamada CiberCom- para reforzar la protección de sus sistemas digitales.
El nuevo buró pretende unir organizaciones cuyo control actualmente está repartido entre el ejército de tierra, mar y aire, y crear un único foro coherente y capaz de defender al país de ataques informáticos en línea, según las fuentes.
La dependencia tendrá base central en Fort Meade, Maryland, y será responsable de defender los sistemas militares estadounidenses, pero no otras redes gubernamentales o privadas, aclaró Gates.
El jefe del Pentágono señaló que el comando funcionará bajo la dirección del Mando Estratégico de Estados Unidos y estará plenamente operativo para octubre de 2010.
Uno de los candidatos más sólidos para jefe del nuevo grupo es el director de la Agencia Nacional de Seguridad, el general Keith Alexander.
Los ciberataques y accesos informáticos ilegales aumentaron en un 40 por ciento en Estados Unidos en cuanto a impactos en sistemas del gobierno federal, confirmaron fuentes oficiales.
La oficina Computer Emergency Readiness precisó que durante 2008 y con respecto al año anterior las instalaciones de programas hostiles y entradas no autorizadas se incrementaron desde tres mil 928 hasta cinco mil 488 casos.
El director del Departamento Nacional de Inteligencia, Dennis Blair, explicó que el pirateo cibernético involucra a sujetos aislados o grupos de individuos que intentan corromper sistemas financieros y de comunicaciones.
Según Blair, un significativo por ciento de los ataques procede de ordenadores en el extranjero, mayormente Asia y Europa, y también tienen como blancos fuentes energéticas y materiales de política exterior norteamericana.
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