Después de Alex Rodríguez, Miguel Tejada, Manny Rodríguez le ha tocado al Sammy Sosa, tres peloteros sin quienes será imposible escribir la integra una lista de positivo historia del béisbol, con o sin esteroides.
El uso de sustancias para mejorar el rendimiento era conocido y estimulado en el sistema del béisbol organizado. Lo saben los equipos y las gerencias de las grandes ligas, incluso que en sus granjas diseminadas por naciones del Caribe, donde se forman pelotero, siempre alguna sustancia es parte del menú de los prospectos, que luego de llegar a la gran carpa la siguen utilizando.
La revelación por goteo que se viene haciendo no es más que una forma de dañar la imagen individual del pelotero, y salvar la institución que ha sido la que por año tolero, se benefició y por lo tanto, en cierta forma se desentendió que los jugadores usaran esteroides. A ella se prestan ciertos medios de Estados Unidos.
Llama la atención que el dado se carga contra jugadores dominicanos, mientras se omiten los de otras nacionalidades.
De Sosa se ha dicho que dio positivo en análisis hechos en 2003 como un plan piloto por la Asociación de Jugadores de las Grandes Ligas de béisbol, según difundieron estos martes medios de prensa estadounidenses.
De acuerdo a una información de ESPNdeportes.com, publicada también por la página web del diario The New York Times, el pelotero está entre los jugadores que dieron positivo a pruebas para detectar drogas para mejorar el rendimiento deportivo.
Y cuales fueron los otros que no revelan los medios informativos de Estados Unidos, cuando se supone que tiene a manos la lista, o al menos ha debido reclamarla a quienes le han colado los nombres de los dominicanos.
Según el reporte, Sosa, quien nunca dio positivo a pruebas oficiales de las Grandes Ligas a pesar de las sospechas que recaen sobre él, podría enfrentar problemas debido a su testimonio en el Congreso en el 2005, cuando testificó bajo juramento que nunca había utilizado dichas sustancias.
"Para estar claro", dijo en aquella ocasión, "nunca he tomado drogas para mejorar el rendimiento. Nunca me he inyectado ni nadie me ha inyectado a mí con nada".
Sosa había declarado recientemente a un corresponsal de ESPNdeportes.com en Santo Domingo que esperaba pacientemente su ingreso al Salón de la Fama del béisbol y que estaba cercano a anunciar su retiro oficial de los diamantes.
De confirmarse que forma parte de los 104 positivos, Sosa podría ser referido al Departamento de Justicia debido a que su testimonio ante el Congreso se produjo con posterioridad a la prueba.
En una entrevista reciente, el jugador anticipó que estaba dispuesto a defenderse de toda acusación en su contra.
El examen realizado en 2003 incluye a Sosa, que entonces jugaba con los Cachorros de Chicago, en un grupo de jugadores que han sido acusados en el pasado de utilizar sustancias para mejorar su rendimiento, entre los que figuran Roger Clemens, Barry Bonds, Alex Rodríguez, Mark McGwire y Rafael Palmeiro.
Los resultados de estos análisis son el centro de una acción judicial, ya que fueron realizados en el 2003 como un programa piloto para determinar si era necesario que se establecieran estas pruebas en el béisbol profesional.
Aunque se suponía que los resultados iban a ser destruidos, esto no ocurrió, y posteriormente agentes federales que investigaban la distribución de las sustancias prohibidas en la costa oeste se apoderaron de las pruebas como parte de la indagatoria.
En el 2007 el toletero dominicano regresó a las Mayores luego de tomarse un año de descanso y como bateador designado en 114 juegos cosechó promedio ofensivo de .252, con 21 jonrones y 92 carreras remolcadas con los Rangers de Texas.
El 20 de junio de ese año pegó su jonrón 600 en las Mayores -ya tiene 609- club al que sólo han ingresado Barry Bonds (762), Hank Aaron (755), Babe Ruth (714), Willie Mays (660) y Ken Griffey Jr. (611).
En la actualidad, Sosa se desempeña como embajador comercial de la República Dominicana en busca de nuevas oportunidades económicas para su país de origen.