El show comenzó a las 9:45 y concluyó a las 11:30 de la noche, tiempo suficiente para que su cantante y líder, Hollywood Bono, acompañado de tres músicos, hiciera un recorrido musical por el repertorio de este grupo, considerado el de mayor trascendencia de su género en la actualidad.
Bono, El Águila, Adam Clayton y Larry Mullen Junior cautivaron al público desde el mismo momento en que irrumpieron en el escenario, logrando mantener la atención de los presentes al interpretar sus más conocidas canciones, como “Orgullo”, “Vértigo”, “Con o sin ti”, “Día de año nuevo”, “Uno”, “Amor y paz”, “Domingo Sangriento”, “Ciudad de Luces Cegadoras”, “Elevación”, “Ciudad minera de Red Hill”, “Formas Misteriosas”, “Mala”, “Incluso mejor que la cosa real”, “Balas de Blue Sky”, “Formas misteriosas” y “Donde las calles no tienen nombre”.
Ese grupo estadounidense abarca todos los períodos de la música de U2 con canciones de ese grupo conocido a nivel mundial y no se le considera como simples imitadores, ya que tiene una extraña semejanza y se ha caracterizado por el respeto que muestra, a través de la precisión, excitación y emulación exacta de un concierto de U2.
Mientras discurría el concierto, el cielo fue iluminado con fuegos pirotécnicos, ingrediente que fue disfrutado por los parroquianos, al unísono con la explosión musical proveniente del gigantesco escenario preparado para la ocasión.
Como contra parte dominicana actuó el baterista santiaguense Pablito Drums, quien logró la atención de los presentes debido a la magistral manera de tocar. Su presentación sirvió para abrir el espectáculo y para cerrarlo.
La espaciosa área donde se desarrolló el espectáculo estuvo debidamente decorada y contó con la presencia de los principales ejecutivos de Lifestyle Hacienda Resorts, encabezados por Marcus Wischenbart, gerente de ventas.