León Asensio, estaba escoltado en la reunión por Nini Cáffaro y Herminio Alberti. Mis acompañantes eran Cristhian Jiménez, Severo Rivera y José Francisco Arias. No recuerdo si José Francisco Arias, Reyes Guzmán y Jorge Jiménez asistieron. La cita fue en la sede de la Cervecería Nacional Dominicana (CND). Para la fecha, 1987, el principal galardón artístico era El Dorado, llevaba 12 años. El Casandra, tenía apenas tres entregas y había sufrido un traspiés en el tercer ceremonial. Barceló le había retirado el patrocinio. Cuando llego a la presidencia de Acroarte en 1986 me encuentro con esa realidad. La directiva que presido se propone entonces conquistar a la Cervecería Nacional Dominicana. Hubo dos rechazos con razones valederas hasta que una tercera carta conmovió o convenció a las alturas de esa empresa y vino aquella reunión definitiva. Cáffaro y Alberti nos comenzaron a dar la buena noticia, el patrocinio va. Y minutos después llegó Don José y vino la pregunta: ¿En que tiempo seremos el primero? Y la respuesta a seguida y sin pensar mucho: En cuatro años.
Llevo aquel episodio en mi memoria, porque en verdad que en el 1987, en el ceremonial para reconocer a los artistas destacados del 1986, los premios Casandra pasaron a ser el primer galardón de Republica Dominicana. Sobre cómo y por qué la logramos habrá diversas hipótesis. Lo primero fue haber logrado un patrocinador con determinación a hacer las cosas bien; segundo, haber designado a un productor altamente competente, Jean Luís Jorge, y tercero, abandonar la tradición de premio de consolación que se entregaba luego de El Dorado. Lo entregamos el 21 de enero del 2007, o sea, primero que el Dorado, que desde ese año dejó de entregarse, y a ello contribuyó el impacto producido por nuestro debut.
Otros factores coadyuvantes fueron que el acuerdo con la CND fue claro, ellos asumían el montaje del ceremonial, con administración del presupuesto incluido. Acroarte, en cambio, era responsable de evaluar, nominar y decidir los ganadores. Se aprobó una metodología para evaluar y premiar, Se definieron controles internos para esos fines, fueron integrados al proceso a los familiares de Casandra Damirón como testigos, se definieron las asambleas evaluativas, los reglamentos y los criterios por categorías, votación secreta para elegir a los ganadores Se decidió la integración de un notario público, junto a un familiar de Casandra en el momento en que se abre la urna y se cuentan los votos emitidos. Como se puede apreciar, han sido 25 años en los que se han combinado muchos factores. He visto a la secretaría de de Estado de Cultura, con José Rafael Lantigua a la cabeza reconocer este esfuerzo, al igual que el Senado de la Republica, con Reinaldo Pared Pérez, Hemos presenciado a un pueblo hacer suyo este premio. Ha sido el reconocimiento a un trabajo en equipo, en el que se han sumado voluntades para reconocer al artista dominicano.
Los cronistas de arte, si nos apreciamos como sector especializado del periodismo, tenemos razones para celebrar el acontecimiento que va a ocurrir esta noche en el Teatro Nacional: El Casandra otra vez.
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