Para ser felices es preciso que cada uno de nosotros encuentre su verdadero lugar en la vida. Para eso es necesario sumergirse en nuestra vida interna y reconocer el poder mágico, curativo y transformador que todos poseemos y que es capaz de enjugar nuestras lágrimas en el momento preciso.
Sabemos que nada es perfecto en esta vida. Vivimos en un mundo terrenal y material, donde muchos prefieren “no ver” nada más que la punta de sus propias narices, donde el éxito material está por encima de cualquier otra cosa, donde se conoce muy poco de valores humanos y donde la calidad de vida sólo tiene que ver con cuántos países puedes visitar en un año, el auto último modelo que puedes comprar o por encima de cuántos lograste pasar para llegar a tu. Meta.
Lo importante es querer y decidir ser parte de la diferencia, desear y trabajar para recibir todo lo bueno que nos merecemos en el plano material, donde ciertamente, todos queremos lo mejor y al mismo tiempo saber que existen otras cosas que complementan nuestra vida de una manera equilibrada y perfecta.
Cada ser humano tiene el compromiso de vivir su vida de la mejor manera posible, asumiendo y disfrutando esa parte material, pero dando paso a su verdadero ser y a esa parte de nosotros, que si lo permitimos, fluye naturalmente y que puede convertirnos en personas más alegres, agradables, satisfechas y felices.
Resulta gratificante poder ver lo bueno que existe en nuestra vida y concentrarnos en las cosas positivas que hay a nuestro alrededor.
Si interiorizamos nos damos cuenta de que somos capaces de controlar nuestras ideas y ponerlas al servicio de lo que realmente queremos.
En lo más profundo de nuestro corazón existe un tesoro hermoso, lleno de creatividad, energía y abundancia. Sólo hay que creer en él y enfocarnos en lo que deseamos. Repetir una idea o un deseo, convertirlas en creencias y actuar en consecuencia es lo mejor que podemos hacer para cambiar y tomar otro camino: El de la alegría, el de la paz, el de la serenidad y el de la plena realización, aún en medio de dificultades y situaciones difíciles.
Apuesta a esa FUENTE que hay en ti, trabaja día a día para ceer y sentir que es tu aliada, que esa FUENTE te empuja siempre hacia arriba, que desea y puede CREAR todo lo mejor para ti. Ve más allá de lo que los ojos humanos podemos ver: TEN FE!
Es importante recordar que la salud, la felicidad y la alegría de vivir son conquistas personales. Es nuestra decisión, si queremos ver el lado bueno de las cosas e intentar vivir a tope nuestras posibilidades.
Los optimistas y los pesimistas vivimos en el mismo mundo y con las mismas realidades. Nadie está excelso de vivir cosas difíciles y a veces muy amargas. La diferencia radica en que los optimistas dan una connotación distinta a lo que les pasa. Le sacan provecho a las situaciones y aprenden de ellas. Saben, que son seres especiales y únicos en esta tierra, que Dios está ahí, sin mudarse y que desea toda la felicidad y el bienestar para todos.
Cada uno de nosotros construye su propia dicha de acuerdo a la orientación que da a sus pensamientos y saboreando cada instante que nos brinda la vida…
Tan sencilla es LA VERDADERA FELICIDAD que muchas veces no reparamos en ella. Puede vivirse y sentirse de muchas maneras, pero es preciso estar conscientes de todo lo que sucede, para sacarle el máximo provecho.
Paras ser feliz es necesario tener virginidad de corazón, tener los ojos abiertos y estar receptivos para sentir la presencia viva de Dios obrando en nuestra vida.
Vivamos con el alma… dando lo mejor en cada momento, aprovechando las inmensas posibilidades que nos da la vida, viviendo nuestro presente, conscientes de que estamos creando nuestro futuro, permitiéndonos soñar cada día y poniendo pasión, esmero y entusiasmo a nuestras metas, dejándonos fluir con los perfectos planes de Dios. Sin duda, estaremos abriendo camino para que lo mejor que ofrece la vida llegue a nosotros.
Hoy es el día. La vida empieza de verdad cuando decidimos ser felices y ganar….!!!
solanggeb@hotmail.com