Los detalles indican que Franjul había armonizado posiciones con el Gobierno, tras renunciar hace cerca de un año de la dirección del Listín Diario, cuando emitió un documento público acusando que habían sido las autoridades que lo habían obligado saltar de la posición.
Tras su salida del cargo hace cerca de un año, Franjul se había replegado y comenzado a reforzar sus empresas, así como ha posicionarse en otros medios de comunicación, como fue el caso del matutino Hoy Mismo que produce César Medina ex embajador en Chile y persona cercana al presidente Leonel Fernández.
Con el tiempo, Frajul había limado asperezas con el mandatario, quien se habría reunido en varias ocasiones, tendiendo como intermediario al periodista Medina y en otros casos al propio cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, quien le habría solicitado al mandatario que nombrara a quien fuera director del Listín Diario como embajador en el Vaticano.
Franjul y López Rodríguez mantienen una estrecha amistad, incluso comparten desde hace años un programa de televisión con el prelado a través del canal 41, Televida.
A la solicitud del cardenal para que designara a Franjul embajador en el Vaticano, Fernández accedió, pero el decreto quedó escrito, de acuerdo a los informes difundidos en el Gobierno de la Mañana, ya que los eventos en el Listín Diario dieron un giro que lo regresaron a la dirección de ese diario este miércoles 3 de diciembre del 2008.
En este cambio incide la reacción del Gobierno que ante las persistentes críticas lanzadas bajo la dirección del periodista Antonio Gil, especialmente contra el Banco Central, respondió presionando con tres intimaciones, cobrando una deuda de más de 5 mil millones de pesos que mantiene el Listín Diario con el Baninter, banco en proceso de liquidación.
Pero los incidentes dentro del Listín y que regresan a Franjul a la dirección, son más complejos de los divulgados, pues la destitución del director Antonio Gil y de Rafael Ciprián, como jefe de redacción, devino de una tácita ruptura entre Don Ramón Báez Romano, presidente de Editora Listín Diario y de su hijo, quien cumple una condena de diez años en la cárcel de Najayo, por el desfalco en Baninter, Ramón Báez Figueroa.
De acuerdo a las versiones, desde la cárcel, Báez Figueroa, a través de sus abogados, especialmente de Vinicio Castillo Seman, influía de manera determinante en la línea informativa y editorial del Listin Diario, con una fijación especial hacia las autoridades del Banco Central, quienes mantuvieron el proceso judicial hasta lograr condena definitiva contra los implicados en el caso de Baninter.
La influencia de Báez Figueroa y sus abogados en el Listin Diario, a través de Gil y Ciprián, habría colocado la línea informativa del medio, y al editorial, fuera del alcance de Báez Romano, quien es la persona que han vivido encarando las turbulencias creadas por el proceso judicial en que ha estado envuelto su hijo.
Ante la inminente complejidad del caso, y conciente de que por el momento el Listin Diario no dispone de los 5 mil millones de pesos para pagarlo al Gobierno, Báez Romano habría optado por tomar el control del Listin Diario, cambiar los mandos que no les obedecían en la empresa y negociar con el Gobierno, obviando las opiniones de su hijo y de los abogados litigantes en el caso Baninter, para evitar el desmembramiento de ese importante medio de comunicación
En ese contexto es que Franjul regresa al Listin Diario como una solución de consenso entre el Gobierno y Báez Romano. En esta etapa Franjul no acatará directrices de Báez Figueroa y sus abogados, sino de Báez Romano.
En principio, ha sabido Diario DigitalRD.Com, la finalidad es tratar de buscar una solución que preserve al Listin Diario en cualquier circunstancias, sea que sus actuales propietarios lo retengan, o que tengan que entregarlo por la deuda que la empresa mantiene con Baninter y que cobra el Banco Central.