La armada americana, formada por Cuba, Canadá y Estados Unidos, zarpó rumbo a la capital china con la intención de traer a la región otra medalla de oro, pero no contó con el poderío de Surcorea, a la postre campeón.
Cuba exhibía tres coronas olímpicas -Barcelona-1992, Atlanta-1996 y Atenas-2004-, mientras Estados Unidos atesoraba la de Sydney-2000; mas, ese pedigree no sirvió de mucho ante los surcoreanos.
Los asiáticos terminaron invictos la ronda preliminar y luego dominaron la semifinal y la final, esta última ante Cuba, en un juego que se decidió con el último lance, un batazo por el campo corto de Yulieski Gourriel.
La conexión de Gourriel sirvió para doble play y enlutó a la fanaticada cubana, que por ahora no sabe cuándo podrá tomar desquite.
En la lid, la Federación Internacional de Béisbol (IBAF) estrenó una modificación al sistema de competencias, con la intención de evitar la extensión desmesurada de los partidos.
Luego del décimo capítulo, el equipo a la ofensiva inicia con dos corredores de su alineación en primera y segunda y el siguiente en el line up empuña en la caja de bateo.
El torneo olímpico tuvo como gran estrella al jardinero derecho cubano Alexei Bell, quien encabezó a los bateadores con astronómico average de .520, además de ser puntero en slugging.
Bell, de 24 años de edad, saltó a la palestra durante el último campeonato cubano, en el cual implantó records de jonrones y carreras impulsadas.
El fornido y pequeño slugger conectó 31 cuadrangulares y remolcó 111 corredores para convertirse en un puntal del equipo de Santiago de Cuba, nuevamente coronado campeón.
El béisbol solo tendrá otras oportunidades olímpicas si el Comité Olímpico Internacional (COI) decide su reinserción en el programa cuando se reúna en octubre del año próximo en Copenhague.
Mientras, la legión latinoamericana volvió a hacer de las suyas en las llamadas Grandes Ligas de Estados Unidos y muchos de ellos cargaron con importantes galardones individuales.
Además de los latinos que se consagraron campeones con los Phillies de Philadelphia, el dominicano Albert Pujol volvió a cuajar una campaña fenomenal, la cual le valió la designación de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.
Como en todas sus temporadas anteriores el astro dominicano bateó sobre .300, con más de 30 jonrones y 100 impulsadas.
Si los Cardenales de San Luis no llegaron a la postemporada, la culpa no fue de su primera base, que le ganó en la votación por el JMV a Ryan Howard, primero en cuadrangulares y carreras impulsadas.
En el llamado viejo circuito también recibieron honores individuales el receptor boricua Yadier Molina (Cardenales de San Luis), el tercera base mexicano Adrián González (Padres de San Diego) y el jardinero puertorriqueño Carlos Beltrán.
Todos sumaron a su palmarés un Guante de Oro como premio a la excelencia defensiva en sus posiciones respectivas, justo en el año en el cual el lanzador Greg Maddux, de los Dodger de Los Angeles, llegaba a 18.
Similar galardón atesoraron en la Liga Americana los dominicanos Carlos Peña y Adrián Beltré.
Peña defendió la primera base de los Rays de Tampa Bay, en tanto Beltré lo hizo en la tercera con los Marineros de Seattle.
Más allá de lo que aconteció en los Juegos Olímpicos y las Grandes Ligas, el centro de atención está fijado desde ya en el venidero II Clásico Mundial, previsto para marzo del año próximo.
Al parecer, y según lo visto hasta ahora, es mayor el interés de los peloteros rentados por defender los colores de sus países, aunque algunos de ellos ya enseñaron las uñas, como los venezolanos Magglio Ordóñez y Miguel Cabrera.
Ordóñez y Cabrera, de los Tigres de Detroit, sumaron a su causa al estelar lanzador Johan Santana en una cruzada por evitar que Luis Sojo volviera a dirigir la escuadra venezolana.
Durante muchos días pareció que nunca habría acuerdo entre los organizadores del Clásico en Venezuela y los amotinados, pero al final el agua no llegó al río y Sojo estará al frente de la novena en la cual jugarán Ordóñez, Cabrera y Santana.
Mientras, el dominicano Manny Ramírez, uno de los más grandes bateadores del mundo, volvió a darle la espalda al equipo de su país, dirigido por Felipe Rojas Alou.
Ramírez no mostró hasta el momento interés alguno por defender la casaca dominicana, tal vez por la misma causa que en el torneo anterior: "no tengo nada que demostrarle a nadie", dijo entonces.
Todo lo contrario sucede con Pujol, quien está ansioso por recuperarse de una operación en un codo para comenzar la preparación de cara al Clásico. Por Dominicana ya dieron su conformidad Adrián Beltré, Vladimir Guerrero, Alfonso Soriano y Aramís Ramírez, entre algunos otros, en tanto Alou aguarda por la última determinación de Alex Rodríguez, quien adelantó que podría defender la tierra donde nacieron sus padres.
Panamá no contará tampoco esta vez con el mejor cerrador de las Grandes Ligas, Mariano Rivera, quien se sometió a una operación después de terminar el torneo estadounidense.
México le entregó las riendas de su selección a Vinny Castilla y la mayoría de los jugadores de ese país cerraron filas a su alrededor.
Cuba, mientras, inició su 48 Serie Nacional con la mira puesta en el Clásico, a donde irá con la intención de alcanzar la final, tal como sucedió en 2006, cuando cayó por el título frente a Japón.
mpm/hm
PL-26
2008-12-04T06:15:49