Comencemos para concientizar y denunciar esta inoperancia : hablan del Acuerdo de Madrid, PRA,PAEF,ETC, y uno se pregunta y que han hecho ese gabinete eléctrico para mejorar? Han implementado algo mejor que ha dado resultados positivos?. para revitalizar el servicio eléctrico lo más pronto posible .
La población dominicana no había vivido tantos tiempos de tanta incertidumbre después que se implementó la Capitalización del 1999 y por supuesto que los dominican@s esperaban respuesta concreta a los que plantearon esa capitalización del sector eléctrico. En efecto, nadie puede predecir cuánto durará la crisis eléctrica porque se dice que primero hay que tocar fondo culpando a las autoridades del cuatrienio 2000-2004 para empezar a hablar de recuperación y todavía no se ha llegado a tocar el fondo.
En ese contexto, la afamada experiencia de las autoridades de turno del sector para ganar credibilidad en la población deberán seguir destruyendo al adversario político mas fuerte porque parece que están condenado al fracaso, ante los reclamos que hacen los usuarios finales exigiendo mejoría del servicio, evidencian que carece de ideas para entender la dimensión de la crisis, y que el único argumento que le queda es destruir a lo que implementaron algo en el momento indicado .
Todo el mundo al menos esperaba disculpas sinceras por el fracaso del Negocio eléctrico, decir por ejemplo que las cosas se hicieron por el mal camino para desbaratar la reforma eléctrica , o decir excusas piadosas de que se implementó el ACUERDO DE MADRID para retorcer la Capitalización, debieron sacar esas cosas que satanizan y mejorarlas, pero nunca culpar a otros de las malas gestiones realizadas. Si es cierto.
El problema de fondo es que con esta acción no sólo las autoridades del sector eléctrico es la que pierde prestigio, sino la clase profesional dominican@ en su conjunto.
Republica Dominicana no ha sido el único país que ha sido condicionado para impulsar proceso de Capitalización del sector eléctrico. Países como Colombia, que ya concluyeron este proceso, hoy sufren los resultados de estas políticas.
Ese país está atravesando una crisis energética que lo obliga a racionamientos de una hasta cuatro horas debido a que la empresa privada que compró las plantas generadoras afirma que no recibe en tiempo y forma el pago de la empresa de distribución. Por su parte, la empresa distribuidora se defiende argumentando que no paga porque no recibe el pago de la población. Al final el gran perdedor es el consumidor y el que prima es el mercado.
Esta experiencia negativa en otros países del área debe ser una alarma para nuestro país en el que este proceso está todavía sin resultados deseados.
Todo ha sido por implementar una Capitalización de prisa y no hacer un experimento. Pues no hay duda que el proceso de reforma actual está encaminado a realizar ajuste incluyendo el área de la generación en las EDES como forma de mantener el suministro de energía de un servicio público que debe recibir la población como un derecho contemplado en la Constitución a uno que se rige por una lógica ni técnica ni empresarial y cuyo único cometido es la obtención de jugosos dividendos de los apagones.