Actualizado domingo 21 de marzo de 2010, 12:55:08 PM (EDT), Santo Domingo, República Dominicana
DELINCUENCIA Y SUS JUECES
Los Super Tucanos y la corrupción
Por Wilfredo Mora El autor es criminólogo y perito forense
Los aviones turbohélices al parecer convenientes para las operaciones del narcotráfico primero se han relacionado a la corrupción, tema éste que tiene cansado a la ciudadanía. No en vano dicho préstamo especial de compra de estos aviones es percibido como una forma de corrupción administrativa. ¿La razón? Decenas de oficiales de la Marina de Guerra están detenidos, acusados del asesinato de siete narcos colombianos en un yermo paraje de la provincia Peravia.
Súbitamente el narcotráfico es la realidad reinante en el gobierno. Puede creerse que a mayor represión de la problemática más crece el trasiego y comercio de estas sustancias. Esto no puede suceder sino es aceptando que las drogas se integraron a la corrupción, de cuyo origen es compromisario el gobierno mismo, ya que éste funciona como un emisario y depredador sistemático.
Los mismos líderes del gobierno, los legisladores y la oposición política adoptaron poses en los medios de comunicación, realizaron intentos moralizantes y mostraron interés con sus justificaciones y denuncias. La corrupción se nos ha tornado penosa, nos invade más que el mismo narcotráfico.
Una campaña en contra de los Super Tucanos no debe ser llevada al extremo, pero al conocerse de las noticias que alimentaron la discusión, muchos estudiosos del tema de la corrupción están dispuestos a dejar de ser renuentes y exponer algunos mecanismos clásicos y tradicionales del funcionamiento del fenómeno de la corrupción en materia de política y mercado de valores.
La corrupción en el gobierno está creciendo en el sector político, más que en el sector económico, donde el afán de lucro refleja una gran cantidad de actividades institucionales que algunos califican de “improductivas”. La corrupción tiene un efecto real en el rendimiento administrativo del desarrollo económico y político.
A pesar de ello, por qué no podemos luchar contra la corrupción, porque ella funciona como un fenómeno secreto: comienza con la utilización del cargo en forma no institucional, involucra instrumentos políticos en la función pública, surgen servicios ilícitos, o gratificaciones por servicios (regalos, sobornos) y todo eso detiene la economía. Los actos de corrupción no son crímenes de la pasión política, sino de cálculo de parte del funcionario orgánico.
¿En qué momento el funcionario público es un agente comprometido a actuar en nombre del principal para producir dinero con la ayuda del cliente o el del soborno? Nunca podremos saberlo: la corrupción es secreta, y la información sobre ella es muy difícil de obtener.
¿Es una coincidencia que a la compra de la aviones Super Tucanos la relacionemos como un negocio corrupto? Todas las burocracias públicas deben resolver problemas fundamentales como especificar tareas, idear métodos sobre la capacidad y la facultad de la institución. En este aspecto lo básico es la increíble cantidad de información desfavorable se puede obtener de los sistema de información que no circularon al momento de llevar a cabo la negociación. (Una organización de negocios se define como un sistema de información, con reglas para tomar decisiones e incentivos, tal como lo describió la economista política Susan Rose-Ackerman).
El modelo administrativo de ningunas de nuestras instituciones genera transparencia ni libertad en la libre competencia (los enemigos de la corrupción). Por año el problema con la corrupción es la falta de autoridad en el Estado, un esquema que impedido la creatividad del servidor público.
Los mismos legisladores que rechazaron el proyecto, estimando que “el narcotráfico no está en el aire”, o que “Haití es un almacén de narcóticos y que su espacio aéreo no puede ser intervenido por los tucanes dominicanos”, “los mismos aviones Super Tucano que se propone adquirir el Gobierno dominicano por un monto de 93.7 millones de dólares fueron comprados por Colombia y Chile a precios mucho más bajos” son los mismos que invirtieron la decisión.
pensamientocriminologicodominicano@hotmail.com
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