LA SIGUIENTE ES LA CARTA DE LA DIRIGENTE PERREDEÍSTA.
Dada la difusión que se ha dado en el país a la mención de mi nombre en la investigación que se realiza en el Perú sobre la supuesta ilicitud de transacciones entre funcionarios del gobierno de Perú y el empresario dominicano Fortunato Canaán.
Afirmo que desde hace muchos años y estando en vida el Dr. José Francisco Peña Gómez he mantenido excelentes relaciones con los más altos dirigentes del APRA. A través de mí, muchos otros dominicanos y dominicanas, han conocido a dirigentes de muchos países, sin que eso implique que sea yo responsable del curso que hayan podido tomar esos encuentros.
Carece de veracidad que el empresario Canaán formara parte de la delegación perredeísta que visito Lima y que aprovechara esa circunstancia para establecer contactos con el presidente Alan García. Fue meses atrás cuando me encontraba en ese país haciendo un serial de entrevistas para mi programa “Conversando con Peggy” cuando el empresario Canaán, quien es mi amigo personal, se encontraba en la capital peruana y nos encontramos en el hotel. El empresario Canaán aprovechó la ocasión para pedirme que le gestionara una entrevista con el presidente García, a quien deseaba explicarle algunos proyectos de inversión que tenía en carpeta. Satisfaciendo la petición del amigo, pero sin darle seguridades de éxito, pedí al presidente García, al finalizar la entrevista que lo recibiera, a lo que respondió que no podía hacerlo en esos días, sino más adelante, como así fue, tiempo después él fue recibido.
A través de quien suscribe se han hecho muchos contactos con diferentes gobiernos y personalidades para realizar entrevistas y reportajes, así como personas con enfermedades graves que debían ser atendidas en el exterior, en fin, siempre he estado dispuesta a ofrecer apoyo a dominicanos y dominicanas de bien que así me lo hayan solicitado.
Lamento la mención marginal de mi nombre en este caso. He mantenido desde la ida a destiempo del Dr. Peña Gómez, como su viuda y como dirigente política, una conducta de respeto intachable en todas mi relaciones internacionales apegada a mi deber como dominicana y como perredeísta, no eludo el escrutinio público por lo que estoy a la disposición de los medios de comunicación que deseen cualquier otra información.
11 de octubre de 2008