El mandatario elogió el desempeño del gabinete encabezado por el primer ministro Jorge del Castillo y ratificó la línea de su administración, pese a que una encuesta le acreditó apenas 15 por ciento de respaldo ciudadano.
García sostuvo que el gabinete "se va por la puerta grande", tras su renuncia colectiva, ayer, como consecuencia de un escándalo de corrupción desatado el domingo al divulgarse diálogos telefónicos entre personajes oficialistas, con referencias a Del Castillo.'
Al arengar a los renunciantes, García aludió a la caída de su popularidad, al señalar que tarde o temprano el pueblo sabrá reflexionar y valorar la gestión del ejecutivo.
Elogió la labor de los ministros salientes y los alentó a persistir, al señalar que en política "no hay jubilación ni término".
Del Castillo, por su parte, indicó que tal vez algunos de los renunciantes serán incluidos en el nuevo gabinete, lo que decidirá el jefe de Estado, y lamentó que actos ajenos de corrupción hayan involucrado al gobierno y motivado la dimisión colectiva.
Acusado de relaciones con dos de los protagonistas de las grabaciones, el primer ministro saliente alegó que "nos vamos limpios" y dijo que él y los integrantes de su equipo están dispuestos a someterse a cualquier investigación.
De no haber García aceptado la renuncia colectiva, el Congreso hubiera censurado al gabinete por el escándalo de las grabaciones, lo que tenía previsto hacer el martes próximo y hubiera significado el cese de todos los ministros y la imposibilidad de ratificar a ninguno.
La aceptación de la dimisión de los ministros intensificó especulaciones sobre los probables sucesores de Del Castillo y sobre los titulares que serán ratificados.
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