Esta constituyó la octava jornada consecutiva en baja de ese indicador - pulsa los cambios de 30 de las más grandes compañías estadounidenses-, y un reflejo de la profundización de la actual crisis financiera.
El Dow Jones, que hace apenas un año disfrutaba de cotas superiores a 14 mil puntos, ha declinado como resultado de la debacle hasta menos de la barrera psicológica de los ocho mil. Según operadores, en esta semana perdió más de mil 300 puntos.
Los factores determinantes del sesgo negativo del indicador en esta y las anteriores sesiones, fueron el temor y la desconfianza de los inversionistas ante la situación actual y las medidas poco efectivas adoptadas para paliar la crisis.
En opinión de Robert Philips, analista de BLB&B Advisors, la magnitud de lo que está pasando no tiene precedentes y la gente está muy asustada.
También el Standard and Poor's de 500 acciones selectas, retrocedió 10,70 unidades, o sea, 1,18 por ciento, hasta las 899, 22.
Sin embargo, el Nasdaq, de la bolsa electrónica, que se mantuvo con grandes pérdidas durante buena parte de la jornada, logró terminar en positivo, con un avance de 4,39 puntos, es decir, 0,27 por ciento, hasta los mil 649,51.
Los restantes mercados accionarios mundiales también evolucionaron con fuertes caídas en sus índices, contagiados con el pánico de Wall Street.
Entre tanto, los inversionistas están atentos a la reunión del Grupo de los Siete (G-7) países más industrializados, que este fin de semana se cita en Washington para encontrar mecanismos coordinados de acción frente a la crisis.
lma/rs