Dijo que ese esfuerzo debe hacerse sin perder de vista que sólo un Proyecto de Nación que aborde de manera estructural la agenda institucional, social y económica permitirá resolver los acuciantes problemas que afectan a la población y construir de manera efectiva un modelo de desarrollo sostenible.
Expuso que si bien el presidente Leonel Fernández informó que dispone de la mayoría congresional para hacer la reforma constitucional, corresponderá a los legisladores y sectores partidarios de una Constitución adecuada a los mejores intereses nacionales, defender sus posiciones y poner de manifiesto que los rezagos e imperfecciones de la nueva Carta Magna serán de la responsabilidad histórica del mandatario.
Vargas precisó que concibe la institucionalización a fondo del país como parte del Proyecto de Nación que plantea, mediante la concertación de todos los sectores de la vida dominicana para programar las líneas matrices de un modelo de desarrollo sostenible, “al que demos estricto seguimiento a lo largo de 20 años y 5 mandatos constitucionales, para crear un marco institucional que haga efectiva la democracia, con una economía capaz de generar el capital social suficiente para saldar la gran deuda social acumulada con nuestro pueblo y dar inicio a un modelo de desarrollo realmente sostenible.
El candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en las pasadas elecciones habló en un panel sobre la reforma constitucional en el que participaron los comisionados redactares del anteproyecto original doctores Milton Ray Guevara y Eduardo Jorge Prats; 5 de los 6 senadores y 48 de los 62 diputados perredeístas.
El objetivo del panel organizado por Vargas fue el de escuchar los pareceres tanto de los especialistas constitucionales como de los legisladores, en procura de socializar conceptos sobre la modificación de la Carta Magna que cursa en el Congreso.
Estuvieron presentes los ex procuradores generales de la República Virgilio Bello Rosa y Víctor Céspedes, los doctores Pérez Vólquez y Belgia Soler, presidente del Colegio Dominicano de Abogados y presidenta del Frente de Abogados del PRD.
Además compartieron la mesa directiva con Vargas, los representantes perredeístas en la comisión bicameral, senadores Andrés Bautista, César Díaz Filpo y Pedro Alegría, y los diputados Ruddy González, vocero en la Cámara, Marino Mendoza y Cristian Paredes.
Vargas estableció que si bien es positiva la participación de los perredeístas en todos los escenarios en que se debata la reforma, está convencido de que “los factores más perniciosos para nuestra débil institucionalidad democrática no se originan en limitaciones o fallas del ordenamiento jurídico sino en su desconocimiento por parte de quienes, como el presidente Leonel Fernández, fueron investidos con la autoridad y el poder para cumplirlo y hacerlo cumplir”.
Ilustró en ese aspecto la formalización de un contrato que comprometió el crédito público por 132 millones de dólares por parte del presidente Fernández, vulnerando las atribuciones del Poder Ejecutivo y subordinando el Poder Ejecutivo al Judicial, y dejando al desnudo la debilidad esencial que puede tener un gobierno democrático, que es la falta de independencia de los poderes del Estado.
Insistió en que el debate político no debe impedir que legisladores y dirigentes mantengan la atención sobre los problemas más urgentes de la sociedad, incluyendo la inacción del gobierno frente al encarecimiento de la canasta familiar, las crisis de energía y agua potable, el desempleo, la quiebra masiva de la producción agropecuaria, estancamiento de la industria de la construcción, crecimiento del desempleo, mientras las imprevisiones e inacción gubernamental empiezan evidenciar toda la vulnerabilidad de la economía dominicana frente a la crisis financiera internacional.
Deploró que mientras la crisis financiera que hoy abate el mundo se incubaba en el mercado inmobiliario y financiero de Estados Unidos, el presidente Fernández ha estado derrochando a manos llenas los recursos del país, al tiempo que persisten y se ahondan múltiples déficits estructurales y una gran deuda social acumulada.
La situación de los consumidores, de los trabajadores formales e informales e incluso de los empresarios no pueden ser peores, ya que Leonel Fernández está llevando a la Republica Dominicana a enfrentar una crisis financiera global colosal, en las peores condiciones en que debía hacerlo el país.
8 de octubre, 2008.