Al estilo de una bola de nieve en constante crecimiento, los sonados casos de dopaje en el Tour de Francia estremecen al deporte. Desde el expediente del estadounidense Floyd Landis, hasta los más recientes de un alemán y un italiano.
Las reacciones no se hicieron esperar. El vicepresidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el germano Thomas Bach, se pronunció incluso por castigar de forma ejemplarizante al ciclismo.
Pudiera ser sacado del calendario de los Juegos Olímpicos, para dar un buen escarmiento. Es una vergüenza lo que ocurre, subrayó.
Tratando de atemperar el ambiente, la Unión Ciclista Internacional (UCI) se congratuló por el trabajo realizado por la Agencia Francesa Antidopaje (AFLD) durante el último Tour de Francia.
La UCI subrayó que "la convergencia entre los resultados obtenidos por la AFLD y las informaciones recogidas en el marco del pasaporte biológico confirman la fiabilidad de éste, introducido este año y absolutamente operativo".
Los dos últimos casos de doping develados esta semana pusieron aún más en entredicho al reputado Tour de Francia y al ciclismo en general, un deporte que se convirtió en cabeza visible del flagelo mundial.
El alemán Stefan Schumacher, ganador de dos etapas contrarreloj del Tour este año y el italiano Leonardo Piepoli dieron positivo por EPO en los estrictos controles que se aplican a partir de nuevas técnicas de detección de dopaje.
La noticia volvió a conmocionar al ciclismo, lacerado por su evidente falta de credibilidad y reavivó la polémica en torno a la validez de competencias de alto nivel que terminan signadas de forma permanente por las dudas.
Para los medios de prensa alemanes y algunos franceses, el deporte del pedal cayó en un desprestigio total y se asoma al suicidio.
Mientras, el director del Tour de Francia, Christian Prudhomme, subrayó que "no vamos a lamentar que los tramposos sean atrapados".
Prudhomme explicó en París que los análisis de la AFLD son de un tipo nuevo, "nunca utilizados antes en cualquier deporte o competición para confundir a los tramposos".
"Sueño con el día en el que sean agarrados antes de la salida", acotó.
Otros dirigentes del deporte en Francia, el COI y el de Alemania lamentaron el destape de tantos corredores del Tour, pero remarcaron que se trata de una lucha sin cuartel para devolver la limpieza a esta disciplina.
Las autoridades francesas antidopaje analizan muestras de los ciclistas que participaron en el Tour de Francia de este año y esperan anunciar más resultados positivos, a pesar de que la carrera terminó hace tres meses.
El laboratorio Chatenay-Malabry ha desarrollado un análisis de sangre más efectivo para hallar CERA, que era difícil de detectar mediante análisis de orina.
Ante la enorme resonancia de los casos, el COI anunció que volverá a analizar, gracias al nuevo test de detección de la CERA, las pruebas sanguíneas de los Juegos Olímpicos de Beijing-2008.
"Forma parte de nuestro procedimiento habitual. Conservamos las muestras ocho años y cuando sale un nuevo test, procedemos a nuevos análisis", indicó Emmanuelle Moreau, portavoz del COI, a la AFP.
Al desenmascarar a Piepoli y a Schumacher, hemos sentido la necesidad de volver a examinar las muestras de Beijing, apostilla la vocera del COI, Emmanuelle Moreau.
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