Matina Shakya fue elegida por un comité de cuatro sacerdotes y astrólogos, quienes comprobaron que la menor reunía las 32 características exigidas por la tradición, entre ellas tener los ojos y dientes perfectos, su ancha frente, fortaleza y valentía.
Matina significa amor en la lengua local newari.
La niña diosa de Katmandú es considerada protectora de Nepal y una reencarnación de la diosa Taleju.
Las diferentes ciudades tienen sus diosas vivientes, pero la más poderosa es trasladada durante ocho años a un templo del siglo XV, donde contará con tutores privados.
Una de las condiciones de estas niñas es que no hayan alcanzado la pubertad.
El Ghuti Sansthan, organismo que se ocupa del mantenimiento de las niñas diosas, recibió la autoridad para dar el visto bueno a la kumari elegida por el comité sacerdotal.
Hasta ahora el sacerdote real poseía la prerrogativa para el nombramiento, pero el domingo pasado la nueva diosa viviente fue llevada a la mansión ejecutiva para que el presidente Ram Baran Yadav le presentara su respeto.
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