Al día siguiente de una caída generalizada de las bolsas mundiales, y mientras Europa intentaba tranquilizar a los pequeños ahorristas, las bolsas del Viejo Continente reducían el martes sus ganancias iniciales después de un rally de corta duración por las esperanzas de una política monetaria más laxa.
Hacia la mitad de la jornada, el índice Footsie 100 de la bolsa de Londres perdía 1,56%, arrastrado por las acciones del sector bancario, en particular del Royal Bank of Scotland, cuyas acciones retrocedían más del 30% por especulaciones sobre unos contactos con el gobierno para obtener fondos.
La misma tendencia se registró en la bolsa de Francfort, donde el DAX perdía un 1,48% después de haber abierto al alza y las acciones de los grandes bancos alemanes Commerzbank y Deutsche Bank caían 9,76% y 15,1%, respectivamente.
Por su parte, el CAC 40 de la bolsa de París mantenía importantes idas y venidas, pero encontrando un cierto equilibrio hacia media mañana, promediando una leve alza del 0,04%, después de haber pasado a números rojos minutos antes (-0,20%) y pese a haber registrado alzas del 3% en las primera operaciones.
El Ibex 35 de la bolsa de Madrid ganaba 0,72% tras haber perdido 6,06% el día anterior.
La cita de la jornada está en Luxemburgo, donde se reúnen hoy los ministros de Asuntos Financieros y Económicos de la UE para definir un enfoque común ante la crisis financiera y, en concreto, sobre las cuantías de los fondos de garantía de depósitos.
En Rusia, la volatilidad y la avalancha de ventas obligó a las autoridades bursátiles rusas a interrumpir por segundo día consecutivo y hasta nuevo aviso las cotizaciones en sus dos principales índices, que han repetido los fuertes descensos registrados ayer.
En tanto, las plazas financieras de Asia y Oceanía empezaron el día con vientos de pánico, aunque la moderación se fue imponiendo poco a poco.
En Japón, el Nikkei, cayó el martes un tres por ciento a un mínimo de cinco años por el pánico en torno a la crisis financiera global pero redujo pérdidas por caza de oportunidades, tras el recorte de tasas en un punto porcentual producido en Australia, el mayor recorte que aplica desde 1994.
Por su parte, el Topix, más amplio, retrocedió 21.44 puntos, 2.15 por ciento, para ubicarse en las 977.61 unidades.
La caída se explica en que, pese a los blindajes anunciados en EEUU y Europa, los inversionista están preocupados la caída del dólar frente al yen y por un reporte adverso sobre el empleo que sugirió la posibilidad de una recesión en la "economía real" estadounidense, un mercado vital para las exportaciones japonesas y, en general, las asiáticas.
En vista de la crisis financiera y los temores a una recesión, el Banco de Japón decidió hoy mantener sin cambios, en 0,5 por ciento, su tasa líder de interés.
Sin embargo, los operadores en el mercado prevén que el Banco de Japón rebaje el tipo antes de finalizar el año, posiblemente en una acción coordinada con los bancos centrales de Estados Unidos y Europa.
Por decimoquinta jornada comercial consecutiva, el banco emisor nipón inyectó liquidez en el mercado, esta vez por un billón de yenes (9.745 millones de dólares), para garantizar la estabilidad y alentar a los bancos a que vuelvan a prestarse dinero entre ellos.
En Hong Kong, el índice Hang Seng, no cotizó por festivo, en Australia, el S&P/ASX 200 tuvo un rendimiento de +1.72; Taiwán +0,34; el CSI de China -1,48; el Kospi surcoreano +0,54; Indonesia -0,19; en Singapur, el Straits +1,76; y en la India, el Bombay 500 -0,85.
Preparan nuevas medidas
La Reserva Federal y el departamento del Tesoro estadounidense anunciaron ayer nuevas medidas para enfrentar a la crisis financiera, en el marco de sus nuevos poderes de emergencia.
El banco central estadounidense y el Tesoro subrayaron que estudian la posibilidad de garantizar préstamos a término entre bancos en un esfuerzo para mantener el flujo del crédito en el sistema financiero.
El propio presidente estadounidense George W. Bush advirtió el lunes que restaurar la confianza en los mercados financieros y liberar el crédito llevará tiempo.
Tras reunirse con representantes de pequeñas empresas en San Antonio, Texas (sur), Bush dijo que "llevará un tiempo poner en funcionamiento un programa que en primer lugar es efectivo y en segundo, no gasta el dinero de los contribuyentes".
"No queremos acelerar las cosas para que luego este programa no sea efectivo", añadió.
Del otro lado del Atlántico, la recapitalización del banco alemán Hypo Real Estate (HRE) por 50.000 millones de euros (68.000 millones de dólares) y la compra del banco belgo-holandés Fortis por parte del francés BNP Paribas no calmaron los temores.
Los derrumbes bursátiles destacan la difícil tarea que enfrentan los gobiernos al intentar restaurar la confianza, pese a la aprobación el viernes de un paquete de rescate bancario por 700.000 millones de dólares en el Congreso estadounidense.
El Tesoro estadounidense anunció luego del cierre bursátil el lanzamiento de la primera etapa del plan de rescate bancario, con tres llamados a licitación que deberían permitir encontrar administradores de activos encargados de su puesta en práctica.
El presidente del Banco Central Europea (BCE), Jean-Claude Trichet, aseguró el lunes que el BCE seguirá inyectando liquidez en el sistema para ayudar a las instituciones "tanto tiempo como sea necesario".
Por su parte, los países de la Unión Europea (UE) lanzaron el lunes un mensaje de compromiso con el objetivo de intentar frenar la propagación de la crisis financiera, sin ponerse de acuerdo sin embargo sobre la adopción de un plan común de rescate similar al norteamericano.
El G-7 "no funciona"
El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo que la crisis financiera internacional ha evidenciado la necesidad de una respuesta global a estas situaciones y pidió reestructurar el G-7, porque a su juicio "no funciona".
"El G7 (el grupo de los siete países más industrializados) no funciona. Necesitamos un grupo mejor para tiempos diferentes", dijo Zoellick durante un discurso en el Instituto Peterson de Washington.
El responsable del Banco pidió que se cree un grupo nuevo y flexible que incluya a Brasil, China, India, México, Rusia, Suráfrica y los actuales miembros del G7 (EE.UU., Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y Reino Unido).
Zoellick cree que el nuevo grupo debería de "evolucionar para adaptarse a unas circunstancias cambiantes" y tener la flexibilidad suficiente para incorporar a potencias emergentes y servir como una red de interacción frecuente.
"Necesitamos un Facebook para la diplomacia económica multilateral", indicó el responsable del Banco Mundial (BM).
El nuevo grupo representaría alrededor del 70 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, el 56 por ciento de la población y el 62 de la producción energética y incluiría a los principales actores de los mercados de capital y cambiarios.