Las observaciones del robot fueron realizadas con ayuda de un instrumento láser diseñado para reunir información sobre el comportamiento del clima marciano.
Para ello, el canal climático del vehículo mide de manera permanente variables como, tempertura, presión y viento.
Esta semana el vehículo también detectó carbonato de calcio en la superficie del astro, así como partículas de algo similar a la arcilla, lo que sugiere la presencia de corrientes de agua en el pasado, señala la NASA.
Phoenix se encuentra en Marte desde el 25 de mayo último para desarrollar una misión de trabajo de 90 días marcianos (duran 24 horas, 39 minutos y 35 segundos), algo que se ha extendido de manera indefinida.
Los expertos de la NASA consideran que el robot no dure mucho más, pues la llegada del invierno hace las noches más largas y el vehículo debe gastar mucha energía para utilizar sus sistemas.
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