Actualizado lunes 15 de marzo de 2010, 08:23:46 AM (EDT), Santo Domingo, República Dominicana
OPINION
Los dominicanos en el exterior entre la espada y la pared
Por Luis José Chávez El autor es periodista y politólogo
De materializarse la propuesta consignada en el nuevo proyecto de reforma constitucional que obliga a los dominicanos que han adquirido una segunda nacionalidad a renunciar a ella por lo menos un año antes de ser electo en una función pública relevante, muy pocos compatriotas residentes en el exterior se animarían a participar en la vida política nacional, a menos que no fuese para procurar favores por la izquierda.
El párrafo 1 del artículo 18 del documento sometido al Congreso por el presidente Leonel Fernández dispone que “Las dominicanas y los dominicanos que adquieran otra nacionalidad por acto voluntario no podrán optar por la Presidencia o Vicepresidencia de la República. Podrán ocupar otros cargos electivos o ministeriales, o de representación diplomática del país en el exterior y en los organismos internacionales, si renunciaren a la nacionalidad extranjera por lo menos un año antes de la elección o al momento de su designación”.
Tal como lo expuso recientemente el economista Luis Abinader, “los dominicanos con una segunda nacionalidad se convertirían en ciudadanos de segunda categoría, en una expresión de ingratitud que no se compadece con los valiosos aportes que han ofrecido al país”, ya que aunque tuvieran las obligaciones de todos los demás dominicanos, solo tendrían la opción de ejercer una parte de sus derechos.
La propuesta constitucional anula totalmente la posibilidad de que un dominicano con tal condición aspire a la presidencia de la República, aunque renuncie a la segunda nacionalidad, mientras que para ejercer una función electiva a nivel del congreso o de los ayuntamientos, tendría prácticamente que ser adivino y renunciar un año antes, aunque si le fallara el cálculo se quedaría sin pito y sin flauta.
Sin embargo, la propuesta del artículo 18 también tiene otra lectura. Es una invitación a los miembros de la comunidad dominicana en el exterior con vocación de servicio a la patria a renunciar a la doble nacionalidad para convertirse de nuevo en ciudadanos de segunda categoría en el país donde viven. Es la lógica de perder-perder. Dicho en buen dominicano: “si yo pienso aspirar a un cargo y decido renunciar un año antes a mi segunda nacionalidad, pero el partido o los votantes no me escogen, sencillamente me fuñí, porque probablemente no tendría ni el talante moral para solicitar de nuevo el derecho al que he renunciado”.
Esto anularía de un porrazo la conquista consagrada a propuesta del doctor José Francisco Peña Gómez en la reforma constitucional del año 1994, luego de una intensa negociación con el entonces presidente Joaquín Balaguer. Todos sabemos que el ejercicio de la doble nacionalidad ha permitido a los dominicanos residentes en Estados Unidos y en otras naciones elevar su influencia para mejorar sus condiciones de vida y defender los derechos de su comunidad, sin que ello haya implicado la pérdida de un ápice del sentimiento patrio.
La iniciativa apadrinada por el presidente Fernández podría tener sentido si exigiera que un funcionario electo o designado renunciara a la segunda nacionalidad, pero solo cuando sea un hecho concreto. La reforma podría indicar de manera taxativa que cualquier ciudadano electo o designado en determinada función pública tendría que renunciar a la segunda nacionalidad antes de asumir la posición correspondiente.
Los dominicanos que tantos aportes han hecho a la economía nacional y al mejoramiento de la calidad de vida de los que aún permanecen en su terruño, no deberían ser colocados entre la espada y la pared. Si no podemos darle nada, a pesar de los tantos discursos y promesas, tampoco deberíamos quitarles lo poco que ya tienen.
Digamos un no rotundo a la ingratitud y a la mezquindad.
28 de septiembre, 2008
Comentarios de los Lectores :
Damos pena y no valemos nada Por RAMON CASTRO, FRANCIA
osea que nuestro sacrificio de emigrar a tierras lejanas no cuenta para nuestro presidente cualquier persona que ame su pais lo aria pero que venga el a vivir a europa pa que vea que un dominicano no vale una mota y si lo vale deve estar casado con una europea pa que te hagan caso y si es con una de tu pais que tenga nacioniladad europea nuestros hijos cuando nacen hasta los 18 son emigrantes si no estas casado con una europea el dia que un dominicano renuncie a su doble nacionalidad sera cuando el ponga el dolar uno con el peso o que podamos viajar sin visas a cualquier pais del mundo pero eso talvez sea en sueno por que un pasaporte dominicano no vale una mota pela en europa y cuando te agaran te mandan deportado pobre de nosotros lo que emigramos por una mejor condicion de vida ya que aqui somos emigrantes cuando estamos y en nuestro pais cuando regresamos tambien lo mejor sera que se pongan a buscar una mejor manera de usar los millones que reunen de nostros los dominicanos en el exterior.
AL CONTRARIO SE ES INDULGENTE CON QUIEN ABRAZA OTRA NACIONALIDAD Por PEDRO JORGE, MOCA
AL CONTRARIO DE LO QUE EXPRESA ESTE ARTÍCULO. ES UN PRIVILEGIO, QUE EL ESTADO DOMINICANO LE CONCEDE A QUIEN ASIMILA OTRA NACIONALIDAD. SEGÚN EL DERECHO INTERNACIONAL, ANTE UN TERCER PAÍS LA PERSONA SÓLO DEBE HACER VALER LA ÚLTIMA NACIONALIDAD ADQUIRIDA: ES DECIR QUE HASTA PARA VIAJAR AL EXTRANJERO SE DEBE VIAJAR CON PASAPORTE DEL PAÍS DE ADOPCIÓN, SOLO PUEDE DISFRUTAR SU CONDICIÓN DE NACIONAL DE SU ANTIGUO PAÍS EN EL MISMO.
Por Jorge Cruz, Santiago
El mensaje que se envía a los dominicanos que viven en el exterior con esta medida propuesta por el presidente Fernández es que deben mantenerse ajeno a la política nacional. Eso sí, cotizando siempre a los candidatos y enviando sin mancar sus chelitos a los familiares que han dejado en el país. "Ustedes son un peligro para la nacionalidad y mientras menos se involucren en la política nuestra mejor".
perder el tiempo Por wascar, new jersey
Ahy es que yo entiendo cada dia mas la politica dominicana,y es el chupa ahy y olvidate de alli. con tanto problemas que nosotros como pueblo tenemos alla ,oye en lo que estan perdiendo los politicos sus tiempo en nacionalidad doble y disparate ,Enfrentense con ese galopante mundo de terror que cada dia crece mas como es la droga hagan enmienda luchen unido o es que nos sucedera igual que mejico que de pais tranpolin nos convertiremos en el narco menudeo,que tan alto esperan lo politico y las autoridades que esto llegue abran los ojos y acuerdense de sus princios y nuestros ideales como pais o es que no es un pais sino una plaza de coje a la garata ahy y olvidate de los otros asi que olviense de nimiedades y luchemos unido contra lo que en verdad vale