Dos cubanos, Andry Laffita (51 kilogramos) y Emilio Correa (75) garantizaron su presencia en la disputa de los tronos, al igual que el dominicano Félix Díaz en los 64.
Laffita viene de superar en un pleito bien difícil al veterano ruso Georgui Balashkin 9-8, pero sus problemas no han acabado todavía, pues para coronarse le queda enfrente el tailandés Somjit Jongjohor, doble campeón mundial.
El asiático es un púgil muy habilidoso, rápido de manos y piernas, por lo cual el antillano debe tratar de esperarlo y no salir a buscarlo, ni entrar en sus provocaciones.
Correa, por su parte, verá en la final al británico James Degale, un hombre al que ya derrotó este año y debe volver a imponerse, pero eso debe demostrarlo sobre el cuadrilátero del Gimnasio de los Trabajadores.
Por último, Díaz tiene ante sí un gran reto, pues en la esquina contraria tiene al actual campeón olímpico Manus Boonjumnong, de Tailandia, quien viene de eliminar al cubano Rosniel Iglesias, por lo que el isleño parte con desventaja.
En las otras finales de este sábado se repartirán los títulos en 57 y 91 kilogramos, sin presencia latinoamericana.
El francés Khedafi Djelkhir buscará el primer cetro de Francia desde Sydney-2000 cuando choque en los pesos pluma con el ucraniano Vasyl Lomachenko, quien parte como favorito luego de sobrevivir a un sorteo más complicado.
Algo similar pudiera decirse con el ruso Rakhim Chakhiev en los pesados, pero su contrario es el italiano Clemente Russo, el mismo que le doblegó en la final mundial del pasado año, por lo cual se trata de una revancha.