Investigadores del Monell Center, de Estados Unidos, compararon el olor de la piel sana, del que liberan las células cancerosas y hallaron algunas diferencias.
Mediante una tecnología avanzada de cromatografía, método de análisis físico-químico para identificar la composición química del aire, el equipo pudo diagnosticar el tumor de piel.
La investigación se apoyó en un estudio con 22 voluntarios, 11 que padecían epitelioma basocelular e igual número de personas saludables.
Según los científicos, las muestras contenían los mismos ingredientes, pero el de pacientes oncológicos presentaba concentraciones marcadamente distintas de ciertas sustancias químicas.
"Nuestros hallazgos podrían permitir a los médicos detectar a tiempo el cáncer de piel", explicó Michelle Gallagher, autora principal del trabajo.
Sus resultados fueron divulgados en la conferencia anual de la Sociedad Americana de Química.
Los expertos proyectan trazar perfiles de otros tipos de cáncer, incluido el melanoma maligno.