El partido de esta noche no decide el título pero le garantiza al ganador continuar camino a discutir la medalla de oro con el vencedor entre Japón y Surcorea, los otros dos semifinalistas.
Reconocido como un clásico por la tradicional rivalidad entre ambas escuadras, este choque para los cubanos es decisivo en sus aspiraciones de retener la corona recuperada en Atenas-2004.
En Sydney-2000 la perdieron, por primera vez, al caer 0-4 ante los estadounidenses en la final.
Para los rivales de los cubanos, el desafío deviene oportunidad para borrar la triste página del ciclo anterior, cuando ni siquiera clasificaron para la lid de la capital griega.
Considerado una final adelantada por algunos, el juego de esta noche tiene como antecedente inmediato la ronda eliminatoria, en la cual los cubanos se impusieron 5-4 en 11 entradas.
Pero eso ya es historia, aunque válida.
Los mentores Antonio Pacheco y Davey Johnson están conscientes del desafío que enfrentan.
Cuba destacó a la ofensiva en este torneo al encabezar el bateo colectivo con promedio de 300 y el slugging con 517.
El líder de esos dos departamentos fue el jardinero Alexei Bell (520, 960), mientras su compañero de equipo Alfredo Despaigne lo imitó en carreras impulsadas con 11.
Otro cubano, Frederich Cepeda, fue el que más anotó, en nueve ocasiones.
Ante esa fuerza de bateo, los norteños recurren a Stephen Strasburg, un tirador que dejaron descansar más de una semana a fin de reservarlo para este encuentro.
Varios relevistas y cerradores también están listos.
Strasburg lanzó frente a Holanda el pasado día 14 y en siete entradas permitió un solo hit sin carreras, con 11 ponches.
¿Es un gran honor para mi¿¿, dijo al referirse a su mayor reto en este certamen y lo calificó como ¿¿el juego más importante de mi carrera¿.
Igual responsabilidad asignó Pacheco al derecho Norge Luis Vera, quien dio a Cuba su primer triunfo en esta lid (4-2 sobre Japón) y luego trabajó dos entradas frente a Surcorea sin complicaciones.
El experimentado Vera integró el equipo que obtuvo el oro en Atenas-2004 y el ganador de la plata en Sydney-2000, entre otros grandes triunfos.
Con estas credenciales se verán nuevamente las caras dos gigantes del béisbol, que a partir de Beijing-2008 recesará en citas estivales al ser excluido de Londres-2012.
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