Tanto el acto de velatorio del asesinado militar nativo de esta comarca, como la ceremonia religiosa celebrada en la iglesia Nuestra Señora del Carmen y que precedieron su sepultura, contó con la presencia de centenares de personas, fundamentalmente residentes aquí.
Lo restos de Ulloa González, quien al momento de su muerte contaba con 23 años de edad, fueron velados desde la tarde de ayer en su residencia materna, de donde salieron esta mañana a las 10:00 hacia el templo religioso, donde se le ofició una misa de cuerpo presenta, ceremonia que fue presidida por el padre Pedro Bautista.
En la homilía, el sacerdote resaltó las virtudes personales que adornaron a Ulloa González, en tanto que compañeros de arma que estuvieron de servicio en las bases militares donde prestó servicio, lo definieron como un joven que tenía muchjo futuro en esa institución.
El sargento Ulloa González murió mientras hacía labores de patrullaje en Bagdad, capital iraquí, como consecuencia de una explosión del camión que fue víctima de un atentado.
Esta mañana, mientras el cadáver de Ulloa González era velado en la residencia de su padre, Juan Concepción Ulloa Sánchez, se mostraron en una pantalla imágenes suyas, acompañadas de canciones que él había solicitado se reprodujeran en su velatorio, en caso de morir en combate.
En la mayoría de las fotos expuestas a los asistentes se podía ver al sargento fallecido junto a su esposa, Nieves y su pequeño hijo Steven, de apenas seis meses de nacido.
Una comisión de militares estadounidenses, algunos de los cuales fueron compañeros de Ulloa González en las bases donde le tocó prestar servicio, acompañaron el cadáver hasta el campo santo. La delegación estuvo encabezada por el teniente coronel Michael Knutson, agregado militar en la Embajada de los Estados Unidos en el país.