Fuentes del Ejecutivo confirmaron que el trágico siniestro se trató de un accidente, donde el miércoles se produjo la peor tragedia aérea en España en los últimos 25 años.
La ministra española de Fomento, Magdalena Alvarez, confirmó la muerte de 153 personas e indicó que algunos de los sobrevivientes permanecen en estado crític
Por su parte, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, suspendió sus vacaciones para ir a Barajas a fin de conocer de primera mano lo ocurrido y visitar a los familiares de las víctimas.
El trágico accidente del vuelo 5022 de Spanair, se produjo hacia las 14.45 hora local (1245 GMT). A bordo de la nave, un McDonnell Douglas MD-82, viajaban un total de 172 personas: 162 pasajeros (incluidos dos niños) y 10 personas de la tripulación.
El avión sufrió una salida de pista cuando se disponía a despegar hacia la turística isla de Gran Canaria, en el aeropuerto de Barajas y terminó estrellándose fondo de la pista de la Terminal Cuatro, provocado un incendio en uno de los pastos, del que sale una gran columna de humo.
La tragedia rodea a Barajas
La terminal 4 de ese aeropuerto madrileño ya había protagonizado años atrás otra tragedia.
El 30 de diciembre de 2006 el recientemente inaugurado estacionamiento fue el escenario elegido por ETA para dar fin al "alto el fuego permanente", que la organización terrorista vasca había anunciado apenas unos meses antes.
En aquella oportunidad, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, dos ciudadanos ecuatorianos murieron y alrededor de una veintena de personas resultó herida.
El peor accidente en la historia del páis ibérico se produjo el 27 de marzo de 1977 en el aeropuerto de Los Rodeos (Tenerife) donde fallecieron 583 personas al chocar dos aviones. En los últimos diez años han muerto 42 personas en accidentes aéreos. El último accidente más grave se produjo en Bilbao el 19 de febrero de 1985 y en el que murieron 148 personas.