Uno+Uno difundió un video en que Jiménez aparece dándole un abrazo al Presidente Leonel Fernández y parece preguntarle algo al oído y el mandatario le responde y se escucha la frase “embajador en Washington”. Junto a Fernández se encontraba en ese momento Euclides Gutiérrez, miembro de la comisión política del PLD.
En fuentes cercanas al Gobierno se ha comentado que Jiménez permanecerá en el país en sus asuntos privados y no ocupará ninguna posición oficial, pero otros aseguran que aceptará la designación que le haga el Presidente Fernández.
Una fuente vinculada a la cúpula del partido de Gobierno explicó que la decisión de sacar a Jiménez de Turismo fue tomada por la acumulación de conflictos con diversos sectores de la industria turística, que llegaron hasta el Presidente de la República y hasta la alta dirección del PLD.
“El gobierno necesita bajar las tensiones y tener tranquilidad en el sector turismo por su importancia económica estratégica, en un momento de crisis”, dijo un alto dirigente del PLD consultado, y “Jiménez no era la persona adecuada para alcanzar este objetivo”.
La gestión del destituido Secretario de Turismo se caracterizó por la frecuencia de sus confrontaciones con los medios de comunicación y periodistas, que en varios casos se convirtieron en escándalos y motivo de críticas para el Gobierno.
Igualmente, chocó con la Cámara de Diputados y se convirtió en uno de los pocos Secretarios de Estado que ha sido interpelado por denuncia de actos de corrupción y violación a la ley de medioambiente. Este año, Jiménez volvió a confrontar a los diputados por el proyecto de ley de creación del Instituto de Desarrollo Turístico (INDETUR) y al Senado por el contrato de arrendamiento de tierras del Instituto Agrario Dominicano en Canoa, para un proyecto turístico de aguas termales de inversión italiana.
También ha sido cuestionado en los medios de comunicación por el contrato de arrendamiento del Hotel Montaña en Jarabacoa, caso que ha sido llevado a los tribunales por la Fundación. Contra la Corrupción.
Jiménez también confrontó a los dirigentes sindicales de de la zona turística de Punta Cana, cuyos sindicatos hoteleros y transportistas lo declararon enemigo de la región, y a las organizaciones empresariales y sindicales de Samaná.