El tritón estadounidense se convirtió en la máxima estrella de esta cita estival al completar la cifra de ocho medallas de oro, con lo cual implantó récord para unos mismos Juegos y llegó a 14 títulos en total, algo jamás logrado en más de 100 años.
Además, La Bala de Baltimore se transformó en el principal ganador de pruebas individuales, con nueve, y suma 16 metales en total, máximo para hombres.
Ahora sólo quiero ver a mi madre, dijo Phelps tras completar su hazaña este domingo, luego de una agotadora semana en la cual destrozó ocho records mundiales y cinco olímpicos.
En definitiva, el tritón de rostro anguloso se llevó los primeros puestos en todos los eventos en que participó: 200 y 400 metros estilo combinado, 100 y 200 mariposa, 200 libre y los relevos 4x100 y 4x200 libre, y 4x100 combinado.
Por el sector femenino, la australiana Rice se marcha de la capital china con tres metales áureos, conseguidos en los 200 y 400 combinado y la posta 4x200 libre, y tres cotas universales.
Su compatriota Lisbeth Trickett también sobresalió, con cuatro preseas, dos de oro, una de plata y una de bronce, y con dos oros y una plata finalizó su colega Leisel Jones.
Igual balance entre los hombres consiguieron los estadounidenses Matt Grevers y Aaron Peirsol, mientras que su coterráneo Ryan Lochte finalizó con dos cetros y dos terceros puestos.
Otros destacados fueron el japonés Kosuke Kitajima, rey de la modalidad pecho, la alemana Britta Steffen, dueña de la velocidad entre las damas, y la británica Rebeca Adlington, reina en las pruebas de largo aliento.
Asimismo, la zimbabwense Kirsty Coventry (una de oro y tres de plata), y la estadounidense Natalie Coughlin (1-2-3) dieron mucho brillo a la competición acuática, así como también el húngaro Laszlo Cseh, tres veces escolta de Phelps.
Para Latinoamérica hubo muy buenas noticias gracias al brasileño Cesar Cielo Filho, quien se coronó en los 50 metros libre y fue tercero en los 100, primero de la región desde Atlanta-1996 en llevarse dos preseas en una misma lid veraniega.
Además, desde esa cita del Centenario ningún nadador de América Latina y el Caribe en ambos sexos se había coronado en Juegos Olímpicos.
En resumen, con una trusa de un tipo o de otro, se establecieron en total 25 records mundiales y otros 40 olímpicos, y fueron los 100 libre masculino los más espectaculares, con tres planetarios y uno olímpico.
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