Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad unos 15 millones de féminas padecen SIDA, el 80 por ciento de ellas fueron contagiadas por sus parejas.
Las esposas continúan pensando que el matrimonio las mantiene inmunes y no es así, aseguró Linda Arechar Lara, coordinadora de la organización mexicanas positivas frente a la vida, quien participa en la XVII Conferencia Internacional sobre SIDA, en Ciudad México.
Arechar, quien vive con VIH desde hace más de 10 años luego de una relación sexual violenta con su expareja, asegura que en las sociedades machistas es muy difícil que la mujer negocie el uso del condón con su marido sin ser objeto de sospecha o maltrato.
En el encuentro, mujeres y organizaciones no gubernamentales hicieron un llamado a los gobiernos con vistas a difundir campañas de prevención dirigidas a este sector, a fin de que ejerzan sus derechos sexuales y reproductivos.
Las mujeres envueltas en relaciones de abuso no pueden decirle a sus parejas que son portadoras del VIH pues pueden sufrir no solo agresiones verbales sino maltrato físico severo, acotó Shari Nargolse, de una organización no gubernamental.
También criticó que los políticos no destinan recursos para la lucha contra esa violencia y las ponen en una situación de desventaja.
Por otra parte, la organización civil Visión Mundial refirió que en América Latina coexisten los principales modos de transmisión: altos niveles de comportamientos de riesgo â€"inicio precoz de la sexualidad, relaciones sin protección con parejas múltiples y uso de drogas intravenosas.
Informes recientes indican que en la región la transmisión heterosexual cobra cada vez más importancia, con una tendencia creciente a la feminización.
En la Conferencia se hace hincapié en torno a la vulnerabilidad al VIH de las mujeres pertenecientes a alguna etnia, pues ellas enfrentan un permanente mandato de transculturización en condiciones de desventaja.
Además, enfrentan predisposiciones que dañan su salud y concretamente las exponen al contagio del VIH y a la prevalencia de infecciones de transmisión sexual.
A ello se suman la pobreza, la falta de servicios de salud adecuados y la violencia doméstica en todas sus variantes, incluida la sexual.
Expertos aseguran que la transmisión del virus tiene una vinculación importante con la desigualdad entre sexos y la violencia vivida en las parejas.
A partir de esta situación insoslayable, se hace imprescindible establecer campañas de prevención que contemplen la problemática de género, aseguran especialistas.
Erradicar toda forma de intimidación sexista, asegurar el acceso de las compañeras a los recursos, servicios de salud y educación, e impulsar acciones positivas para fortalecer su participación en la toma de decisiones, son estrategias necesarias con el fin de tratar de detener la epidemia.
El VIH/SIDA se ha convertido en una de las crisis de salud más importantes de la historia. Desde sus orígenes, más de 25 millones de personas han muerto, y aunque hoy son muchos los esfuerzos para prevenir la dolencia, la epidemia supera las estrategias mundiales por contenerla.
En la actualidad, 33,2 millones de personas viven con el mal, de las cuáles 2,5 millones son menores de 15 años.
El SIDA continúa asolando el continente africano, que concentra a unos 22,5 millones de personas enfermas, lo cual supone el 68 por ciento a nivel global. En países como Swazilandia, Lesotho y Botswana, más del 35 por ciento de los adultos tienen el virus.