La película es el más serio compromiso de un director con la situación social de corrupción que penetra e infiltra a los sectores de poder, tanto del sector publico como del privado.
Ángel Muñiz se ha metido a realizar el guión que toda la vida quiso hacer.
No se trata de una película que dejara complacidos a todos, como en el caso de los Nueva Yol I y III y Perico Ripiao.
Esta vez se va más allá de la carcajada.
Hay humor bien gerenciado. Hay una excelente fotografía. Hay buena música raíz, a cargo de Roldan y Enerolisa, incluido y toda su cofradía. Una edición que es la mejor que ha logrado.
Ángel Muñiz tiene por delante su reto mayor.
Está dando un giro valiente y novedoso en su producción, desde el punto de vista del manejo del tema. Ha dejado en esta oportunidad la comedia fácil y bien lograda, para orillarse hacia el compromiso social, con toques geniales de humor y con actuaciones consistentes.
La comedia por la comedia misma le proporciona una fuente garantizada de ingresos por taquilla, sobre todo a el que ha sido probablemente el director que mejor ha mercadeado sus películas anteriores.
Ahora no se trata del divertimento por el divertimento mismo.
Su paso cinematográfico implica arrojo, valor y honestidad.
A partir de hoy vamos a comprar las boletas de Ladrones a Domicilio.