Juan Turbí Alcántara, quien desde la fundación de la Junta de Vecinos de Barrio Obrero, La Javilla, en 1996, se ha desempeñado como incumbente de la misma, se definió como una persona seria, incapaz de comercializar con el dolor humano.
En declaraciones ofrecidas esta mañana, Turbí Alcántara dijo que la riada del Yaque del Norte, ocurrida la madrugada del 12 de diciembre pasado, hizo que 386 familias de ese barrio perdieran sus casas, pero que solo recibieron apartamentos 154 de ellas.
Agregó que los beneficiados, en agradecimiento del esfuerzo que realizó para lograr que se les incluyera en la distribución “hicieron una colecta para comprarme un carro, logrando reunir alrededor de 150 mil pesos, quedando pendiente de pago más de 24 mil pesos”.
“Pero de ahí a que me dieron ese dinero porque me dediqué a venderles las asignaciones de los apartamentos hay una gran diferencia, porque los presidentes de las 11 juntas de vecinos involucrados en la ubicación de los damnificados simplemente sometimos la lista a la gobernación, la que priorizó la entrega de las viviendas”, agregó.
Por otro lado, Alvaro Sosa, presidente de la Junta de Vecinos de Rafey, solicitó a la gobernación provincial y al Invi llevar a cabo una investigación sobre la denuncia de que algunos de ellos beneficiaron a damnificados en la repartición de apartamentos porque les entregaron sumas de dinero de hasta 50 mil pesos.
Sosa se mostró sorprendido con el rumor puestos a circular “porque esas familias son tan pobres que la mayoría de las que ya están establecidas en Villa Progreso La Herradura apenas consiguieron dinero para pagar la mudanza, mientras que otras aún no han ocupado sus apartamentos porque no tienen para pagar el acarreo”.
Dijo estar esperanzado en que el gobierno comience cuanto antes la construcción de la segunda etapa de los apartamentos, a fin de ubicar a las más de 100 familias que corrieron la misma suerte que los beneficiados, pero que no fueron incluidas en la distribución realizada a principios de este mes.