El ministerio musical dominicano representó a América Latina al ser seleccionado docenas de orquestas y grupos que postularon por el honor de cantar en la Jornada Mundial de la Juventud 2008.
Lankaster Guerrero, vocero de Alfareros, informó desde la capital australiana, que las juventudes del mundo, no sólo las procedentes de América latina, se han sentido estremecidas por el mensaje envuelto en la contagiosa magia del merengue.
"Los australianos y miles de jóvenes de todo el mundo han alabado a Dios a ritmo del merengue de República Dominicana" dijo Guerrero.
Las presentaciones se realizaron en el marco de una producción técnica muy depurada, con juegos de luces y efectos especiales de escenario que incluyeron avanzadas tecnologías audiovisuales y una reproducción de sonido destacada por su limpieza y fuerza, apuntó el vocero de Alfareros.
La primera presentación, refirió, fue en el Harbourd Side de Sidney, para público latino incluyendo fieles procedentes de Ecuador, Colombia, Venezuela, Guatemala, Puerto Rico, Colombia, México y otras nacionalidades, incluyendo a dominicanos.
"Esa presentación fue una expresión de alegría y fe. Todo estuvo en lo más alto, la gente bailó y alabó al Señor con todas sus fuerzas" indicó al apuntar que hubo una locura con los discos compactos de la producción De Bendición en Bendición, los cuales se agotaron desde la primera presentación, de las tres pautadas.
"El miércoles 16 estuvimos en la famosa Opera House de Sidney y la presentación fue espectacular, gente de Italia, Bélgica, Alemania, Australia, España, brasil, suiza y toda Latinoamérica cantaron, bailaron y se gozaron en la presencia del señor." detalló Guerrero desde ese continente para los medios de República Dominicana.
Relata que un español que estaba impresionado por la fuerza y colorido de la música caribeña de Alfareros, se acerco y dijo que no podía creer que los australianos se dejaran conquistar por el ritmo dominicano. las personas de Australia no podían parar de bailar, una joven de honduras radicada en Cañada gritaba de alegría, y los dominicanos en la jornada pusieron la pauta y la coreografía.
"Esta ha sido una jornada extraordinaria y fuera de toda referencia conocida. Para Alfareros ha valido todo el esfuerzo el llegar hasta aquí para hacer llegar nuestro mensaje al mundo en el tono más auténticamente nacional: el merengue" afirmó Guerrero.