Singapur, 22 jul (PL) La Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) despertó hoy volcada en ingentes gestiones en un intento de mediar en la disputa Cambodia-Tailandia por el templo Preah Vihear, Patrimonio de la Humanidad.
La reunión anual de cancilleres del bloque integracionista arrancó bajo el impacto del diferendo entre sus dos miembros, que sentados este lunes en la mesa de conversaciones no alcanzaron una fórmula para zanjar sus diferencias y mantienen tropas dislocadas en sus reactivos bordes en torno al santuario khmer.
Cambodia, que ya notificó a la ONU sobre la situación en la frontera con el país vecino e informó este martes a su población de la presencia de efectivos militares tailandeses en el sitio.
Una carta del Ministerio camboyano del Exterior dirigida al país refirió que soldados tailandeses irrumpieron en el territorio nacional en Preah Vihear con la consiguiente amenaza militar.
Al mismo tiempo, las autoridades de Phnom Penh recabaron de la Asean la creación de un grupo interministerial compuesto por Singapur, Vietnam, Indonesia y Laos que medie en el diferendo a fin de evitar una confrontación militar.
"Tropas tai con artillería y tanques se están estacionado a lo largo de la frontera, convirtiéndose en una seria amenaza no sólo para la soberanía e integridad territorial de Cambodia, sino también para la paz y la estabilidad en la región, expresa una misiva del canciller Hor Namhong a la presidencia singapurense de la Asean.
Llegado el conflicto a ese punto, el secretario general de la Onu, Ban Ki-moon, apeló a las dos partes a resolver pacíficamente la disputa y preservar las tradicionales relaciones de buena vecindad.
Las ruinas khmer reclamadas por los dos países están bajo soberanía camboyana desde 1962 por decisión de la corte Internacional de La Haya y fueron declaradas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad el 7 de julio último.
El área en su entorno, de 4,6 kilómetros cuadrados, es el escenario de las actuales fricciones.
Las dos naciones alcanzaron un reciente acuerdo por el cual se reconocía la jurisdicción camboyana y la zona quedaba en administración compartida.
Sin embargo, el gobierno tailandés se retractó del compromiso debido a crecientes presiones de la oposición que agitó la bandera de la traición por el trato con Cambodia y que reclama por cuestiones internas y el tema del templo la renuncia del primer ministro Samak Sundarejv y su gabinete.
Toda la crisis nubla el desarrollo de la 41 reunión de cancilleres de la Asean, empeñada en ir adelante con su nueva Carta que transforma al bloque en una comunidad económica, social y política de unos mil millones de habitantes.