Neumonía, hepatitis, herpes zoster, esofagitis por cándida, meningitis, sífilis, diarreas, algunos tipos de cáncer y la tuberculosis, son quizás las de mayor incidencia, entre las más de 20 posibles.
Una vez que se produce el contagio por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), comienzan a disminuir las defensas inmunitarias y ocurre el colapso de todo el sistema inmune, quedando los pacientes vulnerables, incluso a afecciones menores.
De ahí que expertos coinciden en señalar la utilidad de encontrar una vacuna o tratamiento enfocado a recuperar o potenciar el sistema inmunológico, algo que quizás no esté lejos de lograrse.
Una investigación desarrollada en la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, Estados Unidos, parece abrir nuevas esperanzas en ese camino.
Según la revista Nature Biotechnology, científicos de la reconocida institución consiguieron que los linfocitos T (responsables de la inmunidad celular) se vuelvan resistentes a la infección por VIH. Para lograrlo utilizaron una enzima diseñada para alterar un gen específico, el CCR5.
Tras un largo y complicado proceso, los especialistas observaron que en modelos de ratones trasplantados con células T modificadas genéticamente, aumentaba el número de linfocitos y disminuían los niveles de virus circulando en sangre.
El hallazgo puede ser de gran importancia, si se tiene en cuenta que los pocos individuos que nacen con mutaciones en el referido gen no se contagian con el VIH aunque se expongan repetidas veces.
Incluso están aquellos que, infectados por el patógeno, son capaces desde el punto de vista inmunológico de controlar bien la carga viral.
Los autores señalan que si los ensayos clínicos –previstos para comenzar a fines de 2008- confirman los resultados encontrados en los animales de laboratorio, podrían desarrollarse novedosos tratamientos para recuperar el sistema inmune en las personas VIH positivas.
Elena E. Pérez, del Departamento de Inmunología del Hospital de Pensilvania y principal autora del estudio, destacó que su equipo de trabajo confía estar en el rumbo adecuado para intentar restituir las defensas de los pacientes VIH positivo.
Intentamos modificar el gen del correceptor CCR5 en células hematopoyéticas (CD34), y combinarlo con la inmunoterapia adoptiva.
Hasta el momento, no existe cura para el SIDA. Sin embargo, se encuentran disponibles varios tratamientos que pueden retardar el progreso de la enfermedad y mejorar la calidad de vida de quienes han desarrollado síntomas.
Una combinación de varias drogas antirretrovirales, conocida como Terapia Antirretroviral Altamente Activa (HAART, por sus sigla en inglés), ha demostrado gran efectividad en los últimos años.
El alto costo de los medicamentos, la falta de recursos y la escasez de personal especializado hacen que una buena parte de los afectados no tengan acceso al tratamiento antirretroviral, y una buena cantidad de los que lo inician deban abandonarlo antes de los dos años.
Esta situación desencadena consecuencias irreversibles, un virus más resistente, el rápido avance de la enfermedad, la adquisición de infecciones oportunistas, e incluso la muerte anticipada.
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