El candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano en las pasadas elecciones respondió a solicitudes de medios informativos que han cuestionado su parecer sobre la situación que ha generado al país el incremento de la factura petrolera. Sus declaraciones fueron suministradas por su oficina política.
El líder político estima que los ahorros pueden obtenerse a través de la reducción a su mínima expresión de los gastos en propaganda gubernamental y las erogaciones por viajes y viáticos; una estricta limitación al gasto de combustible del gobierno; disminución de la nómina y gastos de representación de los principales funcionarios públicos.
En esos ahorros debe ser incluido el congelamiento de la nómina del gobierno a los niveles existentes en el año 2005; la ejecución de licitaciones en todas las compras de bienes y servicios del gobierno; entre otras medidas de austeridad, afirmó Miguel Vargas.
El político afirmó que la disminución del gasto público “permitiría la adopción de medidas tendentes a elevar el poder de compra de los ingresos de los trabajadores dominicanos y debe ser acompañada de la disminución de los impuestos, para favorecer a los consumidores y elevar la competitividad de las empresas nacionales”.
Considera que la disminución de un 25% a un 15% de la tasa de impuesto sobre la renta y la reducción de un 30% en los impuestos sobre los combustibles, incrementaría la capacidad de exportaciones de las empresas dominicanas, amortiguándose el efecto negativo que produce el aumento de los precios de los combustibles sobre la cuenta corriente de la balanza de pagos.
Vargas pondera en ese sentido la disminución del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios, ITEBIS, y de los impuestos selectivos para elevar el poder de compra del ingreso de los trabajadores.
“En lo que se incrementan los salarios nominales es indispensable adoptar medidas que eleven la capacidad de compra de esos salarios. Una disminución de la tasa del ITBIS y, en general, de las figuras impositivas que gravan los bienes y servicios se traduciría en una disminución de precios, lo cual favorecería directamente a los segmentos más pobres de la República Dominicana, “ puntualizó.
“La única manera de enfrentar esta crisis de los precios de los combustibles es aumentando las exportaciones. El endeudamiento externo es sólo una solución transitoria e injusta, pues traslada una parte importante del problema a las futuras generaciones”, señala.
Lo que se debe hacer es promover las exportaciones mediante la disminución de los impuestos y de todas las trabas que existen y que dificultan la venta de los productos nacionales hacia el exterior, partiendo de que en esta coyuntura económica el sector privado debe contar con toda la colaboración del Gobierno Dominicano,” afirmó Vargas.
A Vargas le parece insólito que “mientras los dominicanos están siendo golpeados por aumentos de los precios de los alimentos, el Presidente anunciara en España la construcción de una segunda línea del Metro, cuando esos recursos deberían destinarse a la instalación de miles de invernaderos para la producción agrícola para consumo y exportación, con lo cual abarataríamos el costo de la vida y aumentaríamos los ingresos de divisas que necesitamos para enfrentar la creciente factura petrolera.”
Vargas considera además que es indispensable “para elevar la productividad y la competitividad de nuestras empresas, en particular las del sector agropecuario, reducir las tasas de interés y modificar las normas bancarias para que el dinero llegue a los sectores productivos, con el objetivo de que se modernicen y puedan exportar sus productos a precios competitivos y vender alimentos en el mercado local a precios bajos”.
Concluyó que de esa manera “mejorará la creación de empleo, deteniéndose la destrucción de puestos de trabajo que ha caracterizado la economía dominicana en los últimos cuatro años, y se elevará las condiciones de vida de todo el pueblo dominicano.”
14 de julio de 2008.